lunes, 17 de agosto de 2015

Un Barrio no Tan Gotico

Las leyes de la física rezan que la materia ni se crea ni se destruye, sólo se transforma. Con la historia no pasa lo mismo: se construye, se manipula, se distorsiona y se adorna, dependiendo de quien la escribe y cuándo. La búsqueda del pasado no es una ciencia exacta y no está sometida únicamente al mero interés científico. Estas alteraciones no siempre se hacen de mala fe, y pueden existir motivaciones ornamentales. Por ejemplo, recorrer los alrededores de la catedral o de la plaza Sant Jaume de Barcelona es asimilable a un viaje por el túnel del tiempo, pero falsificado. La verdad es que es un barrio no tan gótico, una denominación que, por cierto, no apareció hasta 1911 y que tiene mucho de reconstrucción. En él se encuentran imitaciones de una realidad inexacta. Así, la fachada de la Seo es, en realidad, de principios del siglo XX, lo mismo que el Pont del Bisbe o la sede del Reial Cercle Artístic.

El Barri Gòtic es hijo de la construcción de la Via Laietana, sostiene Joan Roca, director del Museu d'Historia de Barcelona. Lo cierto es que la recuperación del pasado de la ciudad no es una pasión antigua, sino que data de finales del siglo XIX y principios del XX. Hasta aquel momento, el único paradigma de belleza era el neoclásico, y es entonces cuando se acepta que existen otros cánones. Es cuando se definen nuevos estilos arquitectónicos, cosa que no ocurría antes. Fue en la década de 1890 cuando la crítica local mostró su interés no sólo por la conservación de los edificios religiosos, sino también por el conjunto histórico, o, por lo menos, por sus partes más características. Este afán de recuperación del pasado tiene dos ejes principales: la catedral y la Via Laietana, dos proyectos que llegaron a coincidir en el tiempo y en los cuales se vindicaba un pasado ciudadano.

Es en este contexto de recuperación de otros tiempos de Barcelona cuando aparece en el semanario Catalunya un artículo de Ramón Rucabado, en el que se propugna la rehabilitación del entorno de la Seo creando un barrio de inspiración neogótico que "sería como un estuche precioso que custodiaría las joyas riquísimas de Barcelona, la catedral y el Palacio de los Reyes: todas las calles incluidas en el perímetro deberían ser devueltas (...) al estilo gótico catalán".

Rucabado fue un economista, escritor y polemista católico. Es el primero que refleja claramente esta idea de reconstruir un barrio gótico barcelonés, algo que estaba en el ambiente y que se plasma en tres iniciativas: recuperar lo que existía, trasladar lo que se pudiera y completar los edificios de forma neogótica, lo cual, como veremos, se llevó a cabo con gran libertad. En su articulo, Rucabado avanza que "en las calles del recinto "pudiera llegarse hasta prohibir (...) el tránsito rodado, suprimiendo las aceras y sustituyendo los adoquines por anchas losas y los vulgares faroles del alumbrado público por farolas artísticas del más puro estilo. Los balcones y ventanas modernas serían sustituidas por ventanales, tribunas y frisos. (...) Para estas reconstrucciones pudieran aprovecharse los materiales góticos derribados en otros puntos de la reforma".

Uno de los puntos esenciales es la finalización de la catedral de Barcelona. En realidad, el edificio que hoy conocemos se empezó a construir en el siglo XII, y no se acabó hasta 1913. Según los datos arqueológicos, la actual se levantó sobre una iglesia paleocristiana, que dio lugar a una basílica posiblemente arrasada, o por lo menos muy maltrecha, por Almanzor. Su reconstrucción se inició con estilo románico y Jaume II impulsó las obras ya góticas, en 1298. En el empujón final tuvo un papel principal Manuel Girona, alcalde de la ciudad entre mayo de 1876 y marzo de 1877, y también banquero de éxito, que, con motivo de la Exposición Universal de 1888 donó la cantidad necesaria para acometer las obras de la Seo, que se llevaron a cabo según un supuesto proyecto medieval que había aparecido en los archivos de la institución religiosa. En el final del XIX y albores del XX existía una amplio consenso para recuperar este entorno, del que participaba el mismo Ildefons Cerdà, padre del Eixample.

En este tiempo se planificó también la construcción de la Via Laietana, cuyas obras se desarrollaron entre 1908 y 1913. Debemos imaginarnos cómo era esta parte de la ciudad en esos años: abigarrada, con multitud de calles estrechas, muy poblada y sometida a la especulación, donde edificios se levantaban sobre otros edificios. Lo que representó la nueva avenida se puede cuantificar: desaparecieron 85 calles y 335 inmuebles, y fue preciso trasladar a unas 10.000 personas que moraban allí. Y no siempre de buena manera: en las expropiaciones muchos perdieron sus hogares y se trasladaron a Montjuïc, que se pobló de barracas.

La remodelación del entorno de la catedral y la de la plaza Sant Jaume y la apertura de la Via Laietana liberaron espacios y ofrecieron sorpresas. Al emprender los derribos, se vio como tras las fachadas de casas sin interés, pobres, se ocultaban sus precedentes medievales. Entonces se optó por documentar todo lo que aparecía y los trabajos se interrumpían continuamente para examinar los inmuebles y retirar los elementos arquitectónicos más relevantes, que se iban acumulando en almacenes municipales.

En principio, la tendencia era a devolver a esta zona un carácter medieval, pero la gran sorpresa se produjo al urbanizar la plaza de Ramón Berenguer III, que es el momento en que reaparece la muralla romana, hasta ese instante oculta entre casas y que hoy en día es uno de los símbolos que más llama la atención en ese entorno.

Para concluir el diseño de la zona se presentaron varios proyectos. Uno de ellos fue el de Joan Rubió i Bellver, arquitecto modernista discípulo de Gaudí, regidor del Ayuntamiento y autor, por ejemplo, de la Casa Golferichs. También colaboró con los servicios técnicos de la Diputación, desde donde elaboró en 1927 un estudio que llamó Taber Mons Barcinonensis. Visión de lo que podría ser la Barcelona antigua. Su lógica era sencilla: el Barri Gòtic tenía muy poco de gótico: tan sólo la catedral, la Pía Almoina, el Tinell y Santa Àgueda podían ser calificados de tales y, por lo tanto, para recuperar la zona era lícito derribar todo lo que no tuviera valor y ofrecer nuevas perspectivas, aunque no fueran las reales.

Rubió dejó escrito: "¡El Barrio Gótico no existe! El Barrio Gótico no es más que un noble deseo de que sea pero no está (...) El Barrio Gótico no se ha de respetar ni mucho ni poco, porque no existe". El proyecto de Rubió, que aún se conserva en el archivo de la Diputación de Barcelona, fue muy denostado por la crítica y no se llevó a cabo.

Ahora bien, la creencia de que el barrio era más o menos una recreación no es privativa de Rubió. El propio Rucabado, años antes, había dejado escrito que tal definición "era un invento". El profesor Joan Ganau en un artículo en Barcelona Quaderns d'Historia publicado en el 2003, dejó sentado que "la existencia o no de edificios góticos era secundaria. Podían ser rescatados de las demoliciones de la Via Laietana. Lo imprescindible era dar una pátina de uniformidad gótica a todo el conjunto". Adolf Florensa, figura central de esta rehabilitación, era de la misma opinión, y sostuvo en 1958 que no existía: era sólo un eslogan turístico.

Y así fue. Con traslados, añadidos y recreaciones. Edificios ahora emblemáticos iniciaron piedra a piedra una peregrinación en busca de un asiento definitivo. La Casa Padellàs, calificada como el mejor ejemplo del gótico civil barcelonés, salió de la calle Mercaders (que la Via Laietana se llevó por delante) para afincarse en la plaza del Rei, donde hoy alberga la sede del Museu d'Història de Barcelona, y que además cubre las ruinas romanas que son una visita ineludible para los amantes de la antigüedad barcelonesa. La sede del gremio de Calderers viajó de la calle de la Bòria a la plaza Sant Felip Neri; compartiendo así suerte con el inmueble que albergó el gremio de Sabaters, que estaba en la calle Corríbia (sacrificada para abrir la avenida de la Catedral) y que tuvo un tránsito más largo, pues fue primero trasplantada a la plaza Lesseps. 

Además, los elementos arquitectónicos que se salvaron de la piqueta se usaron para dar un aire gótico a otros edificios, dando una cierta uniformidad a la zona. Es el caso de la fachada del palacio Pignatelli, actual sede del Reial Cercle Artístic, al que se añadieron ventanas góticas recuperadas de almacenes municipales y provenientes de los derribos.

Claro que no siempre se fue cuidadoso con las reconstrucciones. El Pont del Bisbe, que une la Generalitat con la Casa dels Canonges, se construyó en la década de los veinte, y contiene elementos de un gótico flamígero más propio del norte de Europa que de Catalunya. Fuera del centro de la ciudad hay otros ejemplos de esta pasión por el gótico nórdico, como por ejemplo la sede del colegio de los Jesuitas en Sarrià. En el mismo sentido, el edificio que alberga el Centre Excursionista de Catalunya, que da cobijo a las columnas del Templo de Augusto, es en realidad obra de Lluís Domènech i Montaner, que lo levantó en 1922 sobre otro edificio de origen incierto.

Millones de turistas visitan Barcelona cada año, y son legión los que se quedan extasiados contemplando la plaza de Sant Jaume, la catedral, la plaza del Rei o la de Sant Felip Neri. Si entornan los ojos, se sienten trasladados a otros tiempos: de antorchas, de capas y espadas. Lo mismo les ocurre a muchos barceloneses que pasean a diario por allí. Y sin embargo, no es un barrio tan gótico: en realidad se tardó varias décadas en reconstruirlo y hasta los años treinta del pasado siglo no adquirió la fisonomía actual. El Gòtic que hoy conocemos es hijo de la Via Laietana: en gran parte una recreación que sustituye a la ciudad que fue y desapareció, y que sigue atrayendo a propios y extraños.

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Ramón Rodríguez Arribas

Ramón Rodríguez Arribas

Ramón Rodríguez Arribas
Ramon Rodríguez Arribas.jpg

Escudo de España (mazonado).svg
Vicepresidente del Tribunal Constitucional
20 de enero de 2011-19 de junio de 2013
PredecesorEugeni Gay Montalvo
SucesorAdela Asua Batarrita

Datos personales
Nacimiento2 de abril de 1934 (81 años)
Bandera de España MadridEspaña
OcupaciónMagistrado
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Ramón Rodríguez Arribas (Madrid2 de abril de 1934) fue Vicepresidente del Tribunal Constitucional de España, puesto que ocupó tras ser propuesto por el Consejo General del Poder Judicial, por 19 votos de sus 20 miembros, con el apoyo inicial de los Vocales de la Asociación Profesional de la Magistratura. Fue un juez considerado de ideología conservadora emitiendo varios votos particulares.

Biografía[editar]

Licenciado en derecho por la Universidad Complutense de Madrid en 1957. En 1958 ingresó en el cuerpo de Secretarios Judiciales y en 1960 obtuvo, también por oposición, el ingreso en la Escuela Judicial. También cursó estudios de Doctorado en la Universidad Complutense durante su estancia en la Escuela Judicial.
Comenzó su carrera como Juez de Primera Instancia e Instrucción en los Juzgados de Riaza (Segovia), Escalona y Torrijos (Toledo) y después de ascender a Magistrado ocupó los cargos de Juez de Instrucción de Las Palmas y Ciudad Real. Durante su etapa en el Juzgado de Primera Instancia nº 19 de Madrid, cabe destacar su nombramiento como Juez Especial de la Quiebra de la Naviera LETASA. Más tarde entró a formar parte del Consejo General del Poder Judicial como Inspector delegado. Después pasó a la Jurisdicción Contencioso-Administrativa en el Tribunal Superior de Justicia de Madrid, donde llegó a ser Presidente de la Sección 4ª.
Ascendió a Magistrado del Tribunal Supremo en 1995 y en el 2004 fue propuesto por el Consejo General del Poder Judicial como Magistrado del Tribunal Constitucional, donde ocupó el cargo de Vicepresidente. Entre los años 1990 y 1997 presidió laAsociación Profesional de la Magistratura y también la Unión General de Magistrados.
En la actualidad ejerce la abogacía en un bufete colectivo y continúa con su labor de conferenciante, escritor y colaborador en diferentes universidades.

Votos particulares en el Tribunal Constitucional[editar]

Durante su mandato en el Tribunal Constitucional formuló voto particular a la sentencia sobre el Estatuto de Cataluña, por sostener que eran más los preceptos inconstitucionales y, especialmente, lo referente al adjetivo «nacional», lo que le valió duras críticas por parte de los sectores nacionalistas catalanes. También se opuso a la legalización de Bildu y más tarde de Sortu, por entender que eran el brazo político de ETA, formulando también sendos votos particulares. También formuló voto particular a la sentencia sobre el matrimonio homosexual, sosteniendo que para regularlo hubiera sido necesaria la reforma del correspondiente artículo de la Constitución sobre el derecho del hombre y la mujer para contraer matrimonio.

martes, 11 de agosto de 2015

El periodista, experto en periodismo de investigación, considera que el ex-presidente confesó que tenía dinero escondido en el extranjero no por decencia política sino por miedo a que sus hijos fueran encarcelados.

Antonio Fernández: "A pesar de todo lo que ha pasado, el clan Pujol no ha escarmentado"


Antonio Fernández periodista i escriptor / ENRIC CATALÀ
Antonio Fernández periodista y escritor / ENRIC CATALÀ
"Pujol & Puig" (‘La esfera de los Libros’) es el último libro publicado que analiza la corrupción en Catalunya durante los tiempos del pujolismo. Lo hace desde el análisis de la trayectoria de quienes el periodista Antonio Fernández, su autor, califica como 'los dos Jordis': Jordi Pujol Ferrusola, hijo del ex-presidente de la Generalitat, y Jordi Puig, hermano del dirigente convergente y consejero de diversos ámbitos del gobierno catalán, Felip Puig. El subtítulo no deja lugar a dudas sobre el contenido de este riguroso trabajo: 'Los increíbles negocios y chanchullos de dos poderosas familias catalanas'.
El periodismo de investigación forma parte del ADN de Antonio Fernández, incorporado, desde diciembre de 2008, a la plantilla de 'El Confidencial'. Pocos periodistas están tan bien informados y documentados como él.
¿Por qué enfocar la corrupción en Catalunya desde la perspectiva de losjordis Pujol y Puig?
Yo estaba escribiendo mucho sobre el caso Pujol y la editorial me encargó hacer un libro al respecto. Me estaba comiendo demasiada información. La idea de hacer "Pujol & Puig" es porque hay un episodio de la historia de los Pujol que es la asociación entre Jordi Pujol Ferrusola y Jordi Puig, y que es el mucho más importante de lo que la gente se piensa.
Empieza como una novela de serie negra.
Comienza cuando alguien entra en el despacho de Jordi Puig, que está dentro del de Jordi Pujol Ferrusola, y roba datos sensibles de un ordenador. Una historia verídica, que he contrastado con muchos protagonistas.
Para los que estaban acostumbrados a un mundo de rosas, donde la corrupción y las jugadas sucias en los negocios y la política parecían ajenos a Catalunya, aun cuesta creer hechos como éste.
Hay que retrotraerse al momento en que ocurre ésto. Había episodios de escándalos y espionaje. Todo el mundo espiaba a todo el mundo. El despacho oval catalán, que estaba en Ganduxer 5-15, era un caramelo para quien quisiera información sensible. La historia me pareció muy bonita. Tenía mucha información y datos inéditos de la trayectoria de los Pujol y de Jordi Puig.
Antonio Fernández a un moment de l'entrevista / ENRIC CATALÀ
Antonio Fernández cree que en Cataluña manda una docena de familias / ENRIC CATALÀ
¿El despacho aún existe?
Sí, sí. Continúa funcionando. Hay quien dice que los Jordis vuelven a hacer algunos negocios juntos. Estuvieron durante años trabajando juntos, codo a codo, eran socios en la gran mayoría de operaciones que hacían, a pesar de que Jordi Pujol Ferrusola dijo lo contrario en el Parlamento. Mintió descaradamente. Hacia el año 2006 o 2007 se separaron. Jordi Puig siguió su camino y Jordi Pujol, el suyo.
Años atrás contabas estas cosas y nadie te hacía caso. O no te creían o no te querían creer. Lo atribuían a campañas orquestadas desde Madrid para perjudicar a CiU y al nacionalismo catalán. Todo era verdad.
Había una serie de intereses políticos y económicos controlados por el entorno del clan Pujol. El clan Pujol era el más poderoso de Catalunya. A su alrededor había otros clanes familiares, que son los que han medrado en las últimas décadas con adjudicaciones públicas. Son favores recíprocos. Estos clanes blindaban económicamente a la familia Pujol.
Aquí no mandaban 300 familias. Ni 30 familias. Mandaba una docena de familias, que son las que han manejado los designios de Catalunya, en el terreno político y en el económico. Y el tronco de este entramado de intereses, el eje fundamental, es la familia Pujol.
¿Hay que entender que Jordi Pujol estaba al tanto de las actuaciones irregulares y corruptas que se hacían utilizando su nombre y poder y que Artur Mas estaba al margen?
No, no. Hay un capítulo del libro, que se titula 'El gobierno en la sombra', donde explico que Artur Mas era manejado por Jordi Pujol Ferrusola. El hijo mayor de Jordi Pujol era, en realidad, un jefe de gobierno paralelo, un gobierno bis, que hacía y deshacía, y mandaba sobre el gobierno catalán. Y Mas sabía cómo se movía su amigo. Evidentemente.
Jordi Pujol era el jefe y Artur Mas, un empleado. Jordi Pujol Ferrusola tenía ascendencia sobre Artur Mas. También sobre Felip Puig. Eran amigos desde pequeños y era socio de Jordi Puig, su hermano. Hay que pensar, además, que no es una persona a la que le guste pasar desapercibida; le gusta mandar.
Este carácter fuerte de Jordi Pujol Ferrusola se demuestra tanto en los negocios como en su catalanismo. Explicas en el libro algunas anécdotas de actitudes de exigencia catalanista que lo hacen simpático a la parte de la sociedad catalana que lo es.
Es un perfil bilateral. Tiene muchos prontos. Es su carácter. Le gustaba el poder, mandar. Podía hacerlo porque era el hijo del dueño. Y ejerció de hijo del amo. Ordenaba y manejaba mucho. Toda la operación anti-Roca fue pilotada por él y Marta Ferrusola. Movía sus peones. Un altísimo cargo de Convergencia me explicó que la familia Pujol lo que quería era controlar las finanzas del partido, que, en aquel momento, pasaban por las manos de Miquel Roca. Jordi Pujol, por su parte, confió, en esta ocasión, más en su primo que en su hijo.
Victoria Alvarez, ex-compañera de Jordi Pujol Ferrusola, es muy determinante en esta historia. Sin ella tal vez no se habría destapado todo lo que hemos acabado sabiendo de los negocios de los Pujol, incluida la confesión del padre.
Es posible que hubiera salido algo, pero se habría tardado mucho más en destapar todo. Las informaciones que ella aportó pusieron a la policía sobre pistas muy determinadas. Aportó nombres, datos, fechas, que se iban confirmando a medida que se averiguaba todo. ¿Se habría llegado a las cuentas de Andorra? Es posible pero no es seguro.
Había más personas que aportaron información, como la amante de Jordi Pujol padre.
¿Qué ha sido de esta mujer?
Vive felizmente casada. La tengo identificada. Sé quién es. Como se conocieron. Ella era secretaria en un congreso de Convergencia. Explicó a la policía cosas sobre cuentas en el extranjero. De repente, sin embargo, cerró toda comunicación. Lo que estaba contando era una bomba y cesó este flujo de información.
Es a partir de las informaciones sobre las cuentas andorranas que se empieza a descubrir todo el pastel.
Hay unos documentos filtrados. Hay un alto directivo de un banco andorrano que los filtra. ¿Porqué? Porque lo despiden y no le dan ni un euro de indemnización. Y decide vengarse.
La famosa captura de pantalla.
La captura de pantalla es muy anterior a su filtración, que se produce en 2012, después de que este directivo vea cómo fracasan las negociaciones para conseguir una indemnización. Se encuentra en la calle, sin trabajo, sin indemnización y sin paro. Y aparecen estos documentos.
Y Jordi Pujol confiesa, entonces, que tuvo dinero escondido en el extranjero durante 34 años.
Le avisan de que hay una fuga de información y se da cuenta de que no le queda más remedio que confesar. En cualquier momento pueden detener a sus hijos. Es algo muy gruesa. Él se negaba a reconocerlo. No confesó porque estuviera arrepentido, por altruismo o decencia política. Lo hizo por miedo escénico a que sus hijos pasasen por 'la pena del telediario'.
Antonio Fernández a un moment de l'entrevista / ENRIC CATALÀ
"Pujol & Puig" es el libro más documentado que se ha escrito sobre la corrupción vinculada al pujolismo / ENRIC CATALÀ
Las relaciones con CDC se rompen.
Yo creo que no ha pisado ninguna sede del partido desde julio pasado. Los Pujol están muy enfadados con el partido porque consideran que no los ha defendido con suficiente fuerza. "¿Qué querían que hiciéramos?", me decían miembros de la dirección de CDC, que, además, se quejaban de que los Pujol no actuasen en beneficio del partido. Jordi Pujol Ferrusola trabaja para él. La dinamización económica que dice que hace no es para el partido sino para su provecho personal.
¿Nadie supo durante aquellos 34 años que Jordi Pujol tenía dinero en el extranjero?
Se sabía, pero faltaban las pruebas. Se decía, se rumoreaba. Dos de los hijos tenían cuentas en Andorra en 1997. El informe de un detective lo dice y daba detalles.
Pero cuando el 25 de julio del año pasado hace la confesión coge a todo el mundo por sorpresa.
Es lo mismo que ocurre con Artur Mas, que aún no ha explicado qué pasa con la cuenta de su padre en Liechtenstein. ¿Repatrió el dinero? Murió su padre. Él era beneficiario de la cuenta mientras era consejero de Economía. ¿Tiene Mas dinero en el extranjero ahora? Es una pregunta que no ha sido contestada. En algunos informes policiales se deja caer que está moviendo dinero en cuentas en el extranjero. Pero no aportan datos concretos.
También es cierto que hay informes policiales con muchas incorrecciones y falsedades.
Los hay y lo critico. Hay informes que están relativamente bien. Y los hay que son basura, que no sirven para nada. Estamos hablando de documentos oficiales. No apócrifos. Los que salieron en 'El Mundo' durante la campaña de las elecciones autonómicas de 2012 eran apócrifos. Nadie sabía de dónde salían. Me habían hablado de ellos unos meses antes, durante una comida en Barcelona, y yo había advertido de que si empezaban a sacar informaciones sin ton ni son los que quedarían desacreditados serían los que los filtraran.
En aquellos momentos había buenos informes sobre la mesa. Porque había una lucha de poder dentro de la policía. Cada uno iba a su aire. A ver quién sacaba más cosas de los Pujol. Estaban los grupos de la UDEF, la Guardia Civil, Asuntos Internos, uno especial, los servicios de inteligencia, ...
¿Se utilizaron estos informes para intentar desprestigiar, para atacar al movimiento independentista?
Sí. Descaradamente. Si no, no habría habido la filtración a 'El Mundo' del informe apócrifo. Evidentemente, había una intención política para frenar el proceso independentista y dar un toque de atención. Estamos hablando de tocar la figura fundamental, la más simbólica que tenía Catalunya y el proceso independentista.
Pujol se había lanazdo en brazos del ala más radical de Convergencia. Había enviado cartas de agradecimiento a los pseudo-historiadores que se estaban reinventando la historia de Catalunya. Las tengo. Es inconcebible que se pueda dar crédito a estas versiones históricas. Un dirigente independentista de peso me ha comentado la vergüenza ajena que le provoca ver las interpretaciones históricas que se están haciendo y diciendo.
Una de las razones del disgusto de Jordi Pujol con su partido es que si CDC no se hubiera radicalizado se habría ahorrado, quizá, toda la persecución que ha sufrido y la situación en que se encuentran, ahora, él y su familia.
Posiblemente. En 2012, estaba prácticamente ultimado un pacto Rajoy-Mas y todo saltó por los aires por presiones de la FAES. He hablado con personas que participaron en reuniones para evitar ese pacto. Tengo datos concretos. La FAES amenazó a Rajoy con reventarle el Gobierno.
La culpa de lo que pasa no es sólo de Artur Mas. Madrid tiene culpa también. El 20 de septiembre de 2012, Rajoy podría haber dejado la puerta abierta a la negociación de un nuevo pacto fiscal o lo que fuera. Además, estaba a punto de vencer el plazo de vigencia del sistema de financiación de las autonomías y había que negociar uno nuevo. Era una cuestión de lógica y de sentido común y de Estado. Pero no sólo le dice que NO sino que no le da ninguna alternativa. Mas se radicaliza pero Rajoy le empuja a hacerlo. La culpa es de los dos. Aquí no hay buenos y malos.
Que uno tenga más culpa que el otro, depende de la perspectiva con la que lo mires. Había intereses cruzados y alguien equivocó sus cálculos. Esto ha llevado a Catalunya a una situación políticamente peligrosa. Ha comenzado una cierta ruptura. Hay diputados del Parlament que no se hablan, por cuestiones de ideología. Cuando esto comienza en la política desciende, poco a poco, como una gota de aceite, y llega a la sociedad y aparece el riesgo de fractura social, civil. En el País Vasco lo hemos visto. Ahora detecto cosas en Catalunya que compañeros que trabajan en el País Vasco me explican que las vieron allí. No hay que ser alarmistas tampoco. No estamos en una situación extrema. Los procesos son diferentes aquí y en el País Vasco. Allí había un grupo armado.
Los políticos de aquí y los de Madrid nos han llevado a esta situación.
De los dos Jordis de los que hablas en el libro el que parece que ha salido más mal parado de estos escándalos es el hijo del presidente de la Generalidad.
Jordi Puig tiene una querella viva en República Dominicana y una investigación abierta sobre blanqueo de dinero. Felip Puig no tiene, de momento, ningún procedimiento abierto, aunque ha sido acusado por un francés que fue testaferro de su hermano. Creo que lo que dice de Felip Puig es mentira. Esto no quita que haya algunas sospechas que le afecten. Su nombre aparece en una investigación policial que está teóricamente parada. Puede haber novedades.
El apellido Pujol antes abría puertas. Ahora las cierra. Felip Puig aún está vivo políticamente.
Felip Puig controlaba antes todos los resortes de Convergencia y ahora ya no. Controlaba el partido mediante una serie de personas repartidas por el territorio y tenía una red de intereses que iban más allá del dominio político de CDC. Hay un informe que analiza esta red, que influía en las concesiones municipales de basuras, limpieza, o lo que fuera. Aparecen algunos testaferros de Felip Puig. ¿con ellos Los mantiene hoy? Mantiene buenas relaciones pero los resortes del partido no están en sus manos.
Antonio Fernández periodista i escriptor / ENRIC CATALÀ
La FAES impidió el pacto entre Rajoy y Mas, según Antonio Fernández / ENRIC CATALÀ
No le ves futuro político.
No. Hace tres o cuatro años estaba bien posicionado. Estaba dispuesto a dejar pasar a Oriol Puig pero seguir siendo él el hombre fuerte verdadero del partido. Ahora está apartado.
¿Cómo te explicas la pasión por el dinero de los Jordis y, especialmente, del clan Pujol?
Viene del abuelo que se arruinó. Tenía una fábrica de corcho en Figueres y la familia pasó penurias. Como Scarlett O'Hara juraron que nunca más volverían a pasar hambre. Todos se han beneficiado, en mayor o menor medida, del erario público. Incluso, la hija pequeña, que vive en un piso de protección oficial, que, además, tiene unas dimensiones ilegales.
¿ Han escarmentado con todo lo que les ha pasado?
Esta sería una buena pregunta para Jordi Pujol Ferrusola y la respuesta sería que no. No han escarmentado
Hace unos días se publicaba que el Ayuntamiento de Barcelona encargó informes a una empresa de Pere Pujol Ferrusola pocos meses después de que Xavier Trias se hiciera con la alcaldía.
Y a la sobrina de Artur Mas. En el Ayuntamiento de Trias comenzaron a dispararse de forma brutal las contrataciones a las empresas de familiares de Mas. Estamos hablando de muchos millones en adjudicaciones. Si no me equivoco, la UDEF ha abierto una investigación por las adjudicaciones de la Generalitat a las empresas de familiares de Mas.
Tendrás material para más libros.
Material hay. Y me he guardado mucho en este libro, para no hacerlo demasiado pesado.
El libro termina con un abogado que habla de una grabación telefónica donde un empresario insinúa que Felip Puig está implicado en un fraude económico. Y concluye: 'Catalonia is not different'. ¿No lo es?
No. Catalunya es exactamente igual que Valencia, Mallorca, Madrid, Galicia o Andalucía. En Catalunya, la vinculación entre política y economía es 'typical spanish'. No se separa una de otra y cuando llega un virrey, como Jordi Pujol, amparado por sus clanes, hace y a deshace a su antojo. Han hecho de Catalunya su cortijo.
Si los Pujol en vez de haber sido catalanes hubieran nacido en La Rioja o Murcia, ¿habrían actuado igual?
No habrían sido independentistas. Habrían manejado dinero y voluntades como lo han hecho otros dirigentes del PP o el PSOE. Aquí, Pujol tuvo la habilidad de transformar el nacionalismo en pujolismo y, después, con los clanes de amiguetes, montó su tinglado y blindó su clan, que es más Ferrusola que Pujol. La verdadera empresaria, con rauxa, es Marta Ferrusola. Es ella la que enseña a sus hijos a hacer caja.
¿Veremos a Jordi Pujol Ferrusola en prisión?
Es difícil decirlo. Depende de cómo vaya la investigación en la Audiencia Nacional. Por los delitos que se le acusa podría ir a la cárcel. Que esto ocurra o no depende de la Justicia, que en este país es tan ciega que a veces va por donde no debe ir, se equivoca de camino. Por las historias investigadas hay indicios más que suficientes para presumir que puede tener problemas serios y que puede ser condenado a penas que implican prisión.
Quizás confía en que la independencia de Catalunya le ahorre este trance.
Uno de los puntos del programa de CDC, y creo que también de ERC, pone la justicia bajo el control total del poder político. Imagínate lo qué podrían hacer. ¡A ver quién es el guapo que va a la cárcel!

artículo de Ramón Rodríguez Arribas ¿ Hasta Cuando ?

El día 11 de agosto de 2015, se ha publicado en el diario ABC, un artículo de Ramón Rodríguez Arribas, en el cual el autor opina que el día 3 de agosto se ha dado el antepenúltimo paso para llegar a una situación, difícilmente concebible en otros países, al firmar el presidente de la Generalitat de Cataluña, con solemnidad teatral, el decreto de disolución del Parlament y la convocatoria de elecciones.

HASTA CUÁNDO?
Durante los últimos meses los españoles hemos asistido, con una cierta resignación y ante el asombro de los restantes ciudadanos de Europa, a unos hechos verdaderamente insólitos: las autoridades de una institución pública territorial, a saber la Comunidad Autónoma de Cataluña, han ido dando pasos para conseguir la separación de aquel trozo de España delSENO de la Nación. No se está haciendo esta operación, hasta ahora realizada con precisión y perseverancia dignas de mejor causa, por un grupo social o por un partido político al margen de las instituciones oficiales; al contrario, todo se ha organizado desde la propia Generalitat, contra lo expresamente previsto en la Constitución, anunciando sin recato la vulneración del Ordenamiento Jurídico, saltando por encima de la soberanía nacional, que reside en el pueblo español (art. 1.2 CE) y no en una parte del mismo, y todo ello con el decidido propósito de atentar contra la unidad de la Nación española, fundamento de la Constitución misma (art. 2 CE); es más, todo este proceso está siendo dirigido por el presidente de la Comunidad Autónoma, al que corresponde la representación ordinaria del Estado (art. 152.1 CE) violando sus más elementales deberes, faltando al juramento prestado y para colmo proclamando que se hace en nombre de la democracia, cuya esencia está en el respeto al orden jurídico, que se pisotea con descaro.
El día 3 de agosto se ha dado el antepenúltimo paso para llegar a una situación, difícilmente concebible en otros países, al firmar el presidente de la Generalitat de Cataluña, con solemnidad teatral, el decreto de disolución del Parlament y la convocatoria de elecciones anticipadas autonómicas que, como todos los procesos electorales, solo pueden ser instrumentos de participación política por los que los ciudadanos eligen a sus representantes en la correspondiente Asamblea Legislativa, pero cuyoCONTENIDO, “en el fondo”, se encargó de aclarar acto seguido el propio firmante del decreto (y lo sigue haciendo de manera ininterrumpida), en coherencia con las insistentes declaraciones y medidas ya adoptadas para procurar el carácter “plebiscitario” de los comicios, institución -la del plebiscito- inexistente en nuestro Derecho; añadiendo que si esas elecciones llegaran a producir una mayoría separatista, se actuaría, a plazo cierto y definido, para declarar unilateralmente la independencia de Cataluña y pedir la intervención internacional.
No es preciso hacer ningún esfuerzo imaginativo para adivinar lo que pasaría si una circunstancia similar se produjera por actuaciones del Gobierno de un Lander alemán o un Estado norteamericano; sin embargo, y como decía al principio, enESPAÑA hay una cierta resignación ante unos hechos cuya gravedad no puede negarse y una extraña comprensión ante lo que es intolerable.
Si los pasos seCONTINUARAN dando -y no parece razonable mantener ninguna esperanza para detener esa locura- se consumaría un verdadero golpe de Estado que podría acabar con la Nación española. Y digo esto porque si no es concebible ni económica, ni política, ni social, ni históricamente una Cataluña separada de España, tampoco creo que España pudiera sobrevivir sin Cataluña.
Este es el injusto sufrimiento al que se está sometiendo a los españoles desde hace mucho tiempo y que ahora van a tener que soportar una campaña electoral en la que, en lugar de discutirse sobre los problemas de la Comunidad Autónoma Catalana, del contenido de losPROGRAMAS políticos destinados a su solución y de la personalidad de los candidatos, todo se va a centrar -mucho nos tememos- en una verdadera “matraca”, mezcla de victimismo, rancios eslóganes y siembra de odio, en medio de demostraciones, con multitudes uniformadas, desfilando con bosques de banderas, actuaciones que, por muy festivas que quieran presentarse, recuerdan cosas que quisiéramos olvidar.
Una discusión inútil es la que gira sobre cuántos votos serían necesarios, o cuántos diputados nacionalistas tendrían que serELEGIDOS, para declarar unilateralmente la independencia. Y es inútil, ya que la cuestión no es cuántos sino quiénes pueden tomar la decisión, y esta solo les corresponde a los españoles en su conjunto que, ya vivan en Cataluña o fuera de ella, tienen individual y colectivamente el inalienable derecho a decidir sobre todo el territorio nacional, por la sencilla razón de que todos los españoles somos los titulares de la soberanía nacional y el que pretenda arrebatarnos ese derecho, será un agresor, lo mismo que si se tratara de la acción invasora de un ejército extranjero.
Si llegara a producirse -y hay que repetir que cada vez quedan menos esperanzas- esa declaración unilateral de independencia, que se anuncia a bombo y platillo, con osadía insufrible, estaríamos ante un delito de rebelión y ante el más grave de los acontecimientos que se han producido en España desde el intento de golpe de Estado del 23 de febrero de 1981.
Tampoco puede ignorarse que cuando se habla de esta tragedia y de su posible remedio, suele entrarse en una polémica estéril sobre el art. 155 de la Constitución, que se señala como un tabú o como un precepto inaplicable porque va dirigido a la suspensión de la autonomía de una Comunidad. Pues bien, no puede ser un tabú, lo ha dicho bien recientemente el propio presidente de la Generalitat, aunque en dirección inversa, porque “los problemas excepcionales exigen medidas excepcionales” y el art. 155 CE, como toda la Constitución, es de aplicación directa, sin necesidad de leyes de desarrollo, cuestión que nadie discute desde que el magisterio del tristemente ya desaparecido Eduardo García de Enterría lo afirmó y tempranamente lo declaró el Tribunal Constitucional. Tampoco se trata, en todo caso, de la suspensión de la autonomía -cuestión que ni siquiera cita el texto constitucional- sino de poner remedio a situaciones verdaderamente extremas, en las que las autoridades de una Comunidad Autónoma desobedecen a la Constitución y a las Leyes o ponen en grave peligro el interés general de España, lo que llama “la coacción federal” el art. 37 de la Constitución de Alemania (en cuyo texto se inspiraron nuestros constituyentes) o como expresa nuestra Constitución se podrán “adoptar las medidas necesarias para obligar a aquella al cumplimiento forzoso de dichas obligaciones o para la protección del mencionado interés general”, llegándose a que el Gobierno pueda “darINSTRUCCIONES a todas las autoridades de las Comunidades Autónomas”, como dice el n.º 2 del art. 155 CE.
De cualquier forma, lo que no se puede esCONTINUAR indefinidamente en una crisis institucional tan grave. YPOR eso cabría decir al presidente de la Generalitat lo que Cicerón gritó a Catilina: “¿Hasta cuándo abusarás de nuestra paciencia?”.