viernes, 28 de octubre de 2016

Durante el siglo XIX y el siglo XX Cataluña ha sido la región española que ha liderado con gran diferencia el desarrollo industrial.

Durante el siglo XIX y el siglo XX Cataluña ha sido la región española que ha liderado con gran diferencia el desarrollo industrial. Es interesante conocer como se ha producido este fenómeno y sobre todo como ha colaborado el resto de España e incluso a que ha renunciado para que haya sido así.
De salida se debe dejar claro que ha sido fundamental el espíritu emprendedor que demostraron los empresarios catalanes cuando a mediados del siglo XVIII se les liberaron las aduanas hacia el resto de España y al comercio con América. La plena integración en el Estado Español tenía sus ventajas.
A partir de 1741 se inició en Cataluña la fabricación de tejidos de algodón, si bien no se puede hablar de verdadera revolución industrial hasta finales del primer tercio del siglo XIX.

El proceso real de industrialización comenzó con el crecimiento y modernización de la manufactura del algodón. Un hito fundamental fue la creación en 1833 de la factoría de Bonaplata en el casco antiguo de Barcelona, aplicando por primera vez en España, la máquina  de vapor al hilado de algodón, consiguiendo una gran mecanización y sirviendo de ejemplo al desarrollo de otras fábricas similares. La industria algodonera catalana ejerció un verdadero monopolio en España. Entre 1865-1869 consumía el 88% de la materia prima importada  y aún aumentó en la última parte del siglo hasta llegar al 95% de consumo.
No deja de ser curioso que una región sin campos de cultivo de algodón y sin apenas carbón  consiguiera  el liderazgo  en esta manufactura. Esta carencia de materias primas condujo a que los productos manufacturados en Cataluña fueran más caros que los producidos en otros países, concretamente Gran Bretaña.

Para el éxito del algodón catalán durante el siglo XIX de dieron dos hechos absolutamente inseparables: El espíritu emprendedor de los empresarios catalanes y la absoluta colaboración de los sucesivos gobiernos de España creando y manteniendo aranceles a la importación de productos extranjeros , generalmente ingleses, más baratos y de mayor calidad.

 La prohibición en algunos años de la importación y los altos impuestos   mantenidos  durante largos periodos consiguieron que los productos catalanes se adueñaran del mercado español en su conjunto.
Esta política de proteccionismo frente a los productos ingleses fue defendida, ante los sucesivos gobiernos españoles, por los bien organizados  lobbys catalanes: Comisión de Fabricantes de Hilados, Tejidos y Estampados del Principado de Cataluña, Instituto Industrial de Cataluña, Fomento del Trabajo Nacional.... Fue un lucha decidida y ganada para que en España se consumieran solo productos catalanes, a pesar de ser peores y más caros que los ingleses.

En 1855 el fabricante y político Josep Ferrer y Vidal defendía en Madrid el proteccionismo con estas palabras: "Si un castellano compra una vez al año diez varas de genéro catalán un 40 por ciento más caro que el inglés, el catalán come, y con mucho gusto, tres veces al día pan castellano un 40 por ciento más caro que el de Odesa".

Lo cierto es que España actuó como una sola nación facilitando la creación de una potencia industrial en Cataluña a base del esfuerzo económico de los españoles y considerando que era toda España la que se beneficiaria en el presente y en el futuro.
Se debe también tener en cuenta que la revolución del algodón arrasó al resto de los viejos paños. Avasallados por las hilaturas europeas y sometidos a las duras competencias de los algodones, el lino gallego y el cáñamo andaluz quedaron arrinconados. Lo mismo ocurrió con la seda ya que Barcelona, Manresa y Reus arrebataron a Valencia la cabecera del sector.

Mi proposito en este escrito es contribuir al esclarecimiento de que España ha actuado en el tiempo, y concretamente en el siglo XIX, como un país unido, alentando y favoreciendo la creación de una gran industria en Cataluña que ha sido la base de la industrialización global de esta región. Personalmente estoy en contra del proteccionismo, pero los hechos son los hechos.
Es aquí,  de nuevo,  donde pierde sentido el derecho a decidir la secesión. Cataluña, como Madrid, Galicia ó Andalucía es patrimonio de todos los españoles.  No de unos pocos. El derecho a decir sobre el futuro es de todos, no de un grupo.
Cobra esto mayor valor cuando vemos con datos y bibliografía que para el éxito de la industrialización de Cataluña fue imprescindible el apoyo e incluso las renuncias del resto de España.

Biblografía.

1.- Historia económica de la España Contemporánea (1789-2009).  Crítica
2.- Historia de Cataluña. Albert Balcells. La esfera de los libros.
3.- Breve Historia de España. Fernando García de Cortázar.Alianza Editorial.
4.-Otra Historia de Cataluña.Marcelo Capdeferro. Libros Libres

miércoles, 7 de septiembre de 2016

Riesgos del Nacionalismo

El nacionalismo es un viejo conocido en Europa y una degeneración ideológica del patriotismo altamente volátil, capaz de unir pueblos, sí, pero también de degradarlos. En Cataluña, durante la Transición, pareció surgir como un impulso integrador, pero hoy nos encontramos ante un movimiento que pone en riesgo la convivencia y frena el desarrollo económico por haberse transformado en una máquina independentista. Un secesionismo que usa y abusa de las instituciones democráticas de las que nos hemos dotado los españoles para alcanzar sus objetivos, que sabe camuflarse debidamente para pasar desapercibido aunque va haciendo camino esperando el momento oportuno para actuar y que muestra su verdadera esencia a medida que va controlando los recursos públicos e imponiendo su relato sociopolítico en el imaginario colectivo. 

El último ejemplo de esto lo hemos visto hace solo unos días con la aprobación en el Parlamento de Cataluña de una resolución que directa y contundentemente plantea la secesión unilateralmente sin hacer caso al Tribunal Constitucional, que había advertido previamente de que la propuesta a votar en la Cámara autonómica era ilegal. Los nacionalistas avanzan hasta donde les dejamos los demócratas y utilizan las instituciones a su gusto y beneficio. Esta votación parlamentaria (en base a una resolución anulada por el Tribunal Constitucional) es la muestra de degeneración política a la que nos enfrentamos. Los partidos nacionalistas son unos irresponsables por poner en marcha un auténtico régimen totalitario para gobernar Cataluña, pervierten la democracia y atentan contra la legalidad democrática y el Estado de Derecho. Esta situación que se da en Cataluña no es un problema que se circunscribe a esta Comunidad; lo que estamos viviendo es un gravísimo problema para el conjunto de los españoles, para las instituciones democráticas del Estado y para España. 

Si hacemos un ejercicio diacrónico vemos que la evolución del esquema mental nacionalista responde a esa metamorfosis instrumental. Hemos pasado de una aparente y bienintencionada narrativa nacionalista integradora e inclusiva de los primeros años del llamado pujolismo a una utilización perversa de todas las herramientas a su alcance para poder llevar a cabo un proyecto de raíz irracional que pretende homogeneizar la sociedad catalana y monopolizar todos los ámbitos sociales, deportivos, económicos y políticos de Cataluña. Cabe recordar el Proyecto 2000, ideado por Jordi Pujol en los años 80, y cuyos frutos hemos podido ver y padecer desde ese despertar secesionista hasta la epifanía rupturista surgida a partir de 2012 entre los próceres de Convergència, ahora transformado en Partit Demòcrata Català (PDC). En resumen, el Proyecto 2000 concluía que el movimiento nacionalista debía controlar todos los ámbitos públicos en Cataluña. 

El separatismo independentista no repara en dispendios; utiliza sin rubor el tensionamiento de amplias capas de la sociedad para azuzar la desafección y el odio hacia España y no le importa racionar en los servicios sociales más básicos y necesarios con tal de poder culpar a su recurrente chivo expiatorio. Es una lógica perversa, de estructura leninista y obsesiva, en la que prevalece lo que los secesionistas creen ideal frente a lo real y en la que no les importan los daños que puedan causar en la economía ni que se esté lastrando el provenir de las próximas generaciones. Para comprobar lo que digo sólo hay que preguntar a los profesionales de la sanidad catalana. 

Este nacionalismo, ahora ya desacomplejado y convertido en separatismo, creyendo que había llegado su momento histórico ante la debilidad de un Estado azotado por una gravísima crisis económica y de valores, ha acelerado toda su maquinaria para dar el golpe definitivo y conseguir, desafiando al Estado, un escenario de inapelable ruptura. Todavía alguno creía que existía una aparente ralentización del proceso, lo que coloquialmente se denomina como «ha bajado el suflé», pero esta sensación es tan dañina como errática. El independentismo sólo está esperando que se den las circunstancias idóneas para alcanzar su objetivo y no le importa si durante este tiempo tiene que pactar con la izquierda anticapitalista de las CUP o hacer caso omiso a la derrota de su plebiscito del 27-S. Retorcerán todos los instrumentos y todas las instituciones a su alcance para intentar romper España, sabedores de que, en pocos años, tendrán una legión de nuevos votantes surgidos de las escuelas en las que la prioridad es la formación del espíritu independentista y no valores pedagógicos. 

Como catalán, como amante de la Cataluña abierta y plural en la que he nacido y crecido, admirador como soy de nuestra historia, lengua y cultura, apelo al sentido común y al trabajo conjunto de todos los españoles para reforzar una España democrática que ha sabido construir uno de los sistemas más descentralizados del mundo y entender y reconocer como propia la pluralidad cultural de un país tan complejo como el nuestro. Hoy, España tiene la oportunidad de convertirse en un referente para esta Unión Europea tan dubitativa porque somos ejemplo de una verdadera unión en la diversidad, de generosidad para con todos sus pareceres y para todas sus cosmovisiones y particularismos. Todos los españoles debemos reconocer a España como lo que es: un gran país proyectado hacia el mundo, una democracia cuya mejora no tiene límite, una sociedad abierta e inclusiva donde todos nos sentimos cómodos y donde nuestros hijos tengan un futuro mejor. 

Es necesario recuperar el relato de la ilusión y mostrar la España real a todos aquellos catalanes que han creído, de buena fe, en el canto de sirenas independentista, para evitar que la ceguera trunque la recuperación económica y social de nuestro país. 

Las instituciones del Estado en su conjunto tienen que entender la verdadera dimensión del desafío secesionista. No debemos caer en el cortoplacismo creyendo que esto se ha acabado. Todo lo contrario. El independentismo ha penetrado en la mente de muchos catalanes a través de una campaña de ingeniería social impropia de las democracias y, por tanto, la única manera de corregir esta situación es mediante un correcto diagnóstico de la misma. Hay que movilizar a esa mayoría social no independentista existente en Cataluña y poner en marcha un plan que contrarreste toda la marea de propaganda con la que el secesionismo pretende conseguir una mayoría social sumisa a sus sueños decimonónicos. Hemos de sacudirnos el régimen totalitario que impone su voluntad a la mayoría de los catalanes y que está fraguando una sublevación del orden legal. Literariamente hablando, es un esperpento. Pero de consecuencias reales y de difícil previsión. 

Como decía al inicio de este artículo, estamos ante una gran oportunidad. Nuestro Gobierno ha hecho las cosas razonablemente bien; la ciudadanía así lo ha reconocido en las urnas: hemos salido de la recesión y estamos ya situados en el camino de la recuperación económica. Es, pues, el momento de centrarnos en la puesta en marcha de un plan que nos permita dejar atrás definitivamente el desafío independentista en Cataluña. Un plan en el que la inteligencia, lo emocional y lo simbólico vayan de la mano de la razón que nos acompaña. Sin cantos de sirenas y sin peix al cove. 

No hay que tener ni miedo ni complejos. Tenemos la ley, la democracia y la razón. Estamos en el lado correcto de la historia, pero para superar al independentismo no podemos ni debemos menospreciar el problema que supone este desafío para el conjunto de los españoles y, especialmente, para la mayoría de catalanes que somos contrarios tanto a la ruptura como a los riesgos a los que nos empuja el populismo independentista. 

sábado, 27 de agosto de 2016

España es una comunidad de gente que ha corrido la misma aventura durante muchos siglos. Demostramos que lo mejor sale de unir lo diverso en un gran propósito

España es una comunidad de gente que ha corrido la misma aventura durante muchos siglos. Demostramos que lo mejor sale de unir lo diverso en un gran propósito. Nuestra aventura juntos, con los errores de toda obra humana, cambió el mundo para bien. Cuando en el siglo XVIII perdimos la confianza en nuestra palabra y las ganas de decírsela al mundo empezamos a pelearnos entre nosotros, empujados por las nacientes ideologías inventadas, como decía D’Ors, por aburridos “segundones envidiosos del heredero”.
El nacionalismo, una ideología de resentimiento, fue responsable de las 2 guerras que devastaron Europa atizó los enfrentamientos españoles. No arraigó el nacionalismo en España, salvo en las regiones que más tiempo lucharon contra las ideologías modernas, donde algunos ideólogos lo utilizaron como herramienta para canalizar sus complejos y comprender los cambios de la Modernidad. Tuvieron éxito, y hoy la política española todavía está encerrada en los conceptos urdidos por el nacionalismo para conseguir sus objetivos
No hay un “problema catalán”, sino un “problema nacionalista”. La discusión no es entre “centralismo” y “descentralización”, sino asignar las competencias de las administraciones según su capacidad racional para cumplirlas mejor, según elprincipio de subsidiariedad. No hay un problema con el catalán, lengua española, ni con el castellano, acogido desde siglos por los catalanes como lengua propia; hay un problema de derechos humanos y de libertad ciudadana. No hay “España” y “Cataluña”, sino Cataluña y resto de España. No hay “unionistas” porque no hay nada que unir, sino un pequeño grupo de catalanes ideologizados que utilizan el populismo surgido de la crisis económica, institucional y moral de 2008, para avanzar su agenda ideológica. No hay que “encajar Cataluña”; hay que superar el nacionalismo en el Estado de Derecho. España no es Madrid, ni Cataluña es Barcelona.
Es importante que el nuevo gobierno español entienda lo que planteaba Valentí Almirall en el congreso catalanista de 1.880: “El catalanismo, para nosotros, significa ser muy españoles pero no castellanos, por cuanto estos solos no forman la nación. España es un conjunto de grandes regiones con condiciones distintas y su grandeza depende del desarrollo de la vida, del modo de ser y de las tendencias de cada una de ellas”.
Superar el nacionalismo debe ser la principal tarea del nuevo gobierno español; su acción no puede basarse exclusivamente en pactos fiscales ni en acciones judiciales; debe romper el terreno de juego conceptual del nacionalismo y destinar generosos recursos a explicar la bondad de la convivencia y de nuestra historia en común. Hay que finiquitar definitivamente el chantaje separatista a cambio de una inquietante estabilidad política en la villa y corte.
El nacionalismo sigue con su programa completo de invención nacional y reprogramación ciudadana, con más recursos que nunca. Se dispone a introducirnos en una fase golpista y de grave peligro de enfrentamiento civil. Ahora o nunca, sres. diputados”.

lunes, 9 de mayo de 2016

Pujol: El hundimiento (Editorial Actas)

Pujol: El hundimiento (Editorial Actas) es la crónica minuciosa del ocaso de la dinastía catalana creada por Jordi y Marta, un matrimonio que siempre ha sabido lo que le conviene. Durante décadas han alimentado con pasto ajeno la vaca del nacionalismo para ordeñarla en exclusiva y sin contemplaciones. El clan Pujol es la leche.
El libro que firma Xavier Horcajo, periodista y economista, encuentra en la ficción cinematográfica la compresión del lector. La película El Hundimiento, pero protagonizada por un Pujol refugiado en la casa de su portero, como el acabado Hitler en el búnker contando los minutos para decir hasta nunca.
El título podría haber sido Los SopranoEl PadrinoAndorra no es país para viejosHasta que llegó su horaEn el nombre del padreCamino de Perdición… Hay dónde elegir. Horcajo ha recuperado este repertorio para los capítulos del libro.
Los pasajes más jugosos son en los que se describe, a través de testigos directos, el papel de los servicios secretos y la UDEF en el asunto: filtraciones, venganzas, odios...
Cojan chinchetas y cuerdas de colores, y pónganse delante de un corcho. Es la mejor manera de asimilar el hundimiento del clan Pujol, un libro de confidencias y anécdotas. A continuación reproducimos algunas de ellas.
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"Los servicios de inteligencia españoles internos o externos, protegen los objetivos que se les encomiendan. En España es una infamia que se le sitúe tras una operación contra Pujol o cualquier otro político o expolítico español", afirma uno de los pioneros del CNI, "la empresa de antenas de la Cuesta de las Perdices", como irónicamente lo llama sus desde tractores. Otra cosas que contra los Pujol se hayan movido las cloacas del Estado, funcionarios que, por ganar dinero o por odio personal al separatismo te quienes fueron antes nacionalistas moderados, hayan desempolvado viejos dossieres y reflujos de las andanzas de CiU y de Jordi Pujol.
En efecto el independentismo de Convergència activó las cloacas del Estado. Los servicios contaron con una orden respaldada con dinero de los fondos reservados para ganarse confidentes, y primer "trabajo" fue el informe de la UDEF cuando comandaba la Unidad el comisario José Luis Oliveras. Ese dinero llegó a los primeros confidentes: Javier de la Rosa y Victoria Álvarez. "Fueron cantidades importantes", afirman fuentes de la Unidad.
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El borrador de la UDEF hizo trabajar a muchos. Fue una labor sometida a protocolo policial, que contó con financiación "especial" y que se paró por arriba, lo que produjo enorme desazón entre los policías implicados. Se sorprendía de que lo obtenido -que era muy jugoso- no tomara el camino del juzgado. Pasaba el tiempo y crecía la sospecha de que se había negociado con los de CiU. Las explicaciones del Ministro del Interior, Jorge Fernández Díaz, produjeron un enorme "cabreo" en la UDEF. Tanto que, puestos a destruir su trabajo, decidieron reventar el asunto y lo filtraron.
Pedro J Ramírez director del mundo era consciente de que se trataba de una información de altísimo riesgo, pero no dudo. Eduardo inda y Esteban Urreiztieta lo llevaron a la portada de rotativo. Su cálculo fue algo imprudente, porque creían contar con el apoyo del Gobierno de Rajoy. No había dudas sobre la veracidad del "borrador", pero sí alguna sobre si los de Rajoy mantendrían su palabra.
Cuenta Horcajo que un antiguo consejero del Gobierno de Pujol, no desvela el nombre, fue a visitar honorable líder una tarde. Dio el paso porque sintió "lástima por el personaje" y sobre todo tras meditar los cómodos ingresos que había recibido durante años del régimen y cómo le ayudó "cuando se separó, necesitaba dinero y Pujol hizo que lo colocaran en las cuadras de Javier de la Rosa". Este es un fragmento de lo que allí se encuentra:
UBÚ CONFIESA
Fue una tarde fría de noviembre cuando atravesó el zaguán de la finca de la Ronda General Mitre. No había portero, sino un tipo de paisano con una bandolera, esas que ya nadie usa, eso y que le preguntaba si venía a ver a "President Pujol" le reveló lo obvio: se trataba de un policía autonómico de escolta. "Le han quitado la paga, el despacho, el título… No son tan severos como pretenden", pensó el "exconceller". El Mozo de Escuadra le dirigió a la antigua vivienda del portero, en la planta baja del edificio. Entró en la estancia de dos piezas, lo típico de un edificio de los años cincuenta, y sentado en una pequeña mesa estaba un Pujol desaliñado, con un jersey de lana, que bajo la luz de un flexo garabateaba cuartillas y libretas con notas y notas.
Cuenta Jordi Pujol: "me refugio aquí porque me da la sensación de salir de casa. Es como ir al despacho, ¿me entiendes?
Y llegó el momento de la confesión.
"Es duro Pero es lo que nos toca vivir". En ese mismo zulo convertido en celda de la vergüenza es donde destiló Pujol las poéticas definiciones de su propio legado, del que dice que "pese a los errores, sus huellas no sean borradas por un viento impetuoso y hostil". Es decir corromperse engañar defraudar durante más de 30 años son un viento hostil".
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Solo comparable al esquinazo que el alcalde de Barcelona, Xavier Trias, dio a su gran mentor Jordi Pujol (padre);  es el que Carles Villarubí dio el pasado domingo a Jordi Pujol Ferrusola, el primogénito, el de la amante con dinero en paraísos imputado porPablo Ruz. Vilarrubi “carne da minha carne” hizo de “Bellido Dolfos”, en el palco del Barça.


Ocurrió en el palco blaugrana a las 20,45 horas del pasado domingo 11 de enero. Jugaban el F.C. Barcelona y el Atlético de Madrid. Lo primero y más sorprendente es que Pujol Ferrusola fuera invitado por la directiva de Enrique Cerezo, el presidente del Atléti al palco del Barça. Hay quien dice que la lista de VIP’s del Atlético en la Ciudad Condal es más corta que la de no corruptos en CiU. Jordi Pujol Ferrusola no llegó con gafas de sol, como a la Audiencia Nacional, sino –como le es propio- crecidito para que vean que no me recluyo con alguna amante en nido de millonario. Fue al “Estadi” con suMercedes McLaren, ese al que se le abren las puertas hacia arriba. Y entró en el “sancta santorum” blaugrana pisando fuerte. En plan: “Aquí estoy porque he llegado”. Se oyeron murmullos y hubo discretos codazo, incluso algún “Quina jeta” Saludó a sus anfitriones y echó un vistazo. Allí estaban  la Junta de Bartomeu casi en pleno, era día grande buscaba referencia para “pegar la hebra”.
De pronto se fijó en Carles Vilarrubí, un incombustible al que su padre colocó bajó el ala de Javier de la Rosa [el español con más condenas  de la historia económica de este país] en Tibigardens y que había sido chófer de Papá en la campaña electoral que le llevó al poder en Cataluña. También le hicieron director del Juego como “comisario” para contentar al poderoso Arturo Suqué, el de los Casinos (que financiaba a CDC) y a los hermanos Lao, los de Cirsa. Incluso le confiaron –vía Lluís  Prenafeta ()recientemente condenado por corrupción)- ser el primer director de la Corporació Catalana de Radio y Televisió (TV3 y Catalunya Ràdio). Enfin un “pata negra” de los que “nos lo debe todo” según su punto de vista. Pujol hijo hizo el gesto y Villarubí le hizo uno de los peores “turn your back” que se puedan imaginar. Lo vieron  bastantes “socis”.
Pujol hijo y Vilarrubi formaban parte han sido vecinos e inseparables en la urbanización “Les Espiraltes”,  de Bolvir de la Cerdanya  (Pirineos catalanes), desde los tiempos en los que fue “chico-catalán” de Manuel Prado y Colón de Carvajal en Trébol (otro condenado). Habran llegado a la conclusión ya de que el señor Vilarrubí vivió en el filo de la navaja algunos años. Pero eso es anterior al momento central de su vida, que es cuando conoce -jugando al golf en El Prat- a Sol Daurella, la heredera de Cobega y una de las grandes fortunas de la empresa familiar. Villarrubí también tuvo con Pujol relaciones dinerarias, ya que el hijo del político financio alguna de sus actividades al marido de la multimillonaria. Por cierto Vilarrubí y Pujol junior comparten también relación matrimonial interrupta, que hace que hasta en sus círculos íntimos muchos contesten a la pregunta ¿Pero están juntos?;: “Chico hoy no lo sé”.  La traición -decía Maquiavelo- es el único acto de los hombres que no se justifica.

El pillado entre ambas aguas es Enrique Cerezo que invitó a Jordi Pujol precisamente por ser amigo de su íntimo Villarubí, que organiza estupendas cenas en su “nido” palais de la Bonanova, en los que el presidente del Atlético se relaciona con la jet catalana, acompañado de su hijo, sufridor del Alétic que se marcha de Barcelona (donde siempre acude) antes de que empiece el partido. Se pilla el Ave se pone música y no se informa del resultado del partido  –a menudo malo, para los colchoneros (como este domingo)- hasta que llega a Madrid.

El Hundimiento Javier Horcajo

“PUJOL : El hundimiento” levanta el velo de la fortuna del clan
Pujol y de los trabajos judiciales, policiales, y de las cloacas del
Estado en la caza de la fortuna oculta de Jordi Pujol y su familia.
Este es un relato equilibrado y riguroso de la estafa social de un
líder político que miraba por encima del hombro a casi todo el
mundo y que sufre el lógico reproche de los que le señalan defraudados.
Esta vez enrocarse en la bandera no es posible. Las
vergüenzas de los Pujol están al aire y la justicia no parece sometida
a la impunidad de otros tiempos y les trata como a unos
ciudadanos más a pesar de sus notas de obscena petulanci

La Familia PUJOL Alejandro Vara y Pablo Planas

Los periodistas José Alejandro Vara y Pablo Planas hablan en su nuevo libro La familia Pujol Corporation (Ed. Stella Maris) de "los dineros" de los Pujol. Como un abuelo denomina el Molt Honorable (forma de llamar a los Presidentes y ex Presidentes en Cataluña) a esa parte de su vasto patrimonio, que un aburrido día festivo de julio decidió admitir, que le cayó en un banco de Andorra por el propio peso de la sucesión. Su padre Florenci Pujol "consideraba errónea y de incierto futuro mi opción por la política" (donde su hijo lleva viviendo en un ático independiente 60 años). Jordi Pujol i Solei, el protagonista del libro, el Jordi Pujol de siempre, el día de Santiago Apóstol no pudo evitar las referencias bíblicas para dirigirse a su "error original", según él, la ocultación de ese patrimonio heredado que "no se encontró (nótese el uso del impersonal) nunca el momento oportuno para regularizar.
Tras ese 25 de julio "cayeron los velos" dice Pablo Planas" pero no las auto mordazas, "fieles que aun le respetan y le creen" aunque tengan la impresión de que el ex President "está a dos pasos de situarse en una realidad paralela, ficticia, casi imaginaria". Pese a la dificultad testimonial que se les iba ido cerrando como las puertas tras el paso de Super Agente 86, los dos periodistas han decidido entrar en el corazón macizode una familia capaz de morder carne y metal. "En los negocios al filo de la navaja, operaciones en la cuerda floja, bajas pasiones (para Pujol "el único pecado disculpable es el de la carne, el más humano…), espías, escuchas, persecuciones en coches, sectas nacionalistas… Grandes imposturas". Un libro sigiloso que entra en "los despachos a la caída de la tarde" y chapotea en los charcos de las cloacas catalanas poniéndonos perdidos. Las cloacas. Un historia de la corrupción nacionalista, que ya huele porque a una inapetente justicia se le pasó su fecha de caducidad, que ya canta, por muy advertida. En el libro se actualizan esas palabras de Pujol en 1984 desde el balcón de la Generalidad: "de ahora en adelante, de moral y ética hablaremos de nosotros". Se enfocaba el gran líder espiritual del catalanismo. Un necesario frente a nosotros, los contingentes.
El entramado societario de los Pujol-Ferrusola es "un laberinto de ramificaciones en las Islas Vírgenes, en las del Canal, en las Caimán, en Andorra, Suiza, Luxemburgo, Liechtenstein y Gabón. Las empresas aparecen y desaparecen… mutan". Los padres y los hijos están bajo sospecha de blanqueo de capitales, delitos fiscales, cobro de comisiones irregulares, tienen desmadejando los ovillos a media decena de jueces, a la Agencia tributaria, a la Fiscalía Anticorrupción y a la Unidad de Delitos Económicos y Fiscales, (UDEF) esas siglas que el pater familia escupió a la cara de una periodista de matinal televisivo ¿Y al Gobierno del PP, le va o le viene? Es algo que se preguntan en este libro Vara y Planas. Otras cloacas son aludidas. Ya sabemos que al mínimo Rubalcaba no le respetan ya, ni sus máximas "quien le echa un pulso al Estado, lo pierde".
Cada capítulo del libro empieza con citas reales del personaje, retrato en primera persona. Recuperadas por ejemplo de los libros de autobombo que encargaba Pujol. "El andaluz era un hombre destruido… La muestra del menor valor social y espiritual de España". Otra: "es cierto que hay políticos corruptos". O: "no soy nada más que un servidor y un enamorado de Cataluña". Una más, en clave familiar: "se puede decir que los hijos han salido bien. Todos son nacionalistas y trabajadores".
Los siete hijos, "los Dalton, así se les conocía en la calle" y la madre, Marta Ferrusola, el personaje favorito de José Alejandro Vara. Detalles como que los hijos debían dirigirse a su padre como President, que vivieron en una especie de austeridad monacal para pasar a lo que ya conocemos, lujos de "dictador africano". Jordi Pujol abandonó a la familia por su actividad política y la madre lo supo compensar dando a sus voraces vástagos un enriquecimiento sin miramientos.
Caricatura del cuadro de la familia de Carlos IV
Vara y Planas han sacado, de momento, quince capítulos con títulos como "Los hijos del amo", "Las múltiples formas de decir gilipollas en catalán", "Todo el mundo estaba enfangado", "Y de todo esto, ¿qué piensa el Rey? Pero el que define lo que nos encontramos al leer La familia Pujol Corporation es precisamente el 13, precisamente, "Así funciona (tiempo presente) la corrupción en Cataluña", dedicado al famoso 3% de Maragall, a la burguesía catalana y al Círculo de los cuatrocientos, los palquistas, podemos llamarles. Del palco del Camp Nou al del Palau de la Música. "Paradigma de la corrupción en Cataluña", dicen los autores. "Media Cataluña política, fuera a través de fundaciones, de facturas delirantes, o de trabajos inauditos, cobraba de la Fundación del Palau". Incluso "la Faes de José María Aznar tenía un convenio" con ellos. "No era la corrupción por sistema sino el sistema de la corrupción" (pg. 216).
Un relato animado, que refresca apellidos del "sector negocios" de Convergencia como Millet, que cobró a su consuegro el alquiler de un espacio para la boda de su propia hija cuando a él le había salido gratis. El del "gran artífice de TV3" Prenafeta, o "Suqué, de la Rosa, Alavedra, los Sumarroca…"
El caso Pujol no ha hecho más que empezar. Lo único malo de este libro son sus efectos secundarios: cortes de digestión, acidez de estómago, atragantamientos, mal sabor de boca. Nuestro organismo aguanta, como lo ha hecho la democracia hasta ahora, pero los tratamientos farmacológicos parece que ya no son suficientes. Ahora se lleva más extirpar, sustituir, regenerar… "Muchas veces es conveniente que no se sepa la verdad" porque "los políticos están sometidos a muchas tentaciones y a veces caen" Jordi Pujol dixit y dixit.
Los dos periodistas comentan su propio libro en el vídeo que acompaña a esta noticia.

Una Sucesión de casos de Corrupción

Desde que en 1980 fue elegido presidente de la Generalitat por primera vez, el régimen que erigió y dirigió degeneró, a continuación, en un lodazal de corrupción. La lista de casos que nos ha dejado sus 23 años de mandato ininterrumpido es escalofriante y sin precedentes en un país europeo democrático:el caso CARIC, el caso Prenafeta, el caso Ferrovial, el caso Lottogate, el caso Casinos, el caso VVM, el caso Planasdemunt, el caso Hidroplant, el caso Cullell, el caso Roma, el caso Trabajo, el caso De la Rosa, el caso Pascual Estevill, el caso Adigsa, el caso Europraxis… Después de su retirada de la política activa, en 2003, han continuado estallando escándalos que son herencia directa de la profunda amoralidad de la "cultura política" que implantó en Cataluña: el caso ITV, el caso Palau, el caso Pretoria, el caso 3%... 

Antonio Fernandez Pujol & PUIG

frente a Pasqual Maragall, la familia decidió proponer a Josep Pujol Ferrusola como el miembro del clan que representase los intereses de la familia en el terreno político, pero ante la negativa de éste, se decidió preparar a Oriol Pujol, cuya carrera se truncó tras estallar el denominado caso ITV. En esa época, la familia (que años atrás ya había conspirado para arrinconar a Miquel Roca i Junyent) decidió apoyar a Artur Mas como el sucesor del patriarca del clan, esperando que se quemase durante la travesía del desierto. La intención era tener preparado a Oriol Pujol para tomar el relevo en cuanto cayese el Gobierno Tripartito. Pero Artur Mas, con la inestimable ayuda de David Madí, resistió esa travesía y no tiró la toalla.
El libro revela también el primer informe sobre los Pujol donde se detallaban movimientos de cuentas en Andorra, en el año 1997, realizado por un detective privado. Ese informe jamás fue completado.
Marta Ferrusola y Jordi Pujol. (EFE)
Marta Ferrusola y Jordi Pujol. (EFE)

Curiosidades y anécdotas inéditas

Pujol & Puig hace también un retrato de los diferentes clanes que flanquean y blindan desde hace décadas a la familia Pujol y cómo, en una perfecta simbiosis, todos ellos se han aprovechado del poder para vivir del dinero público. Además, todos los hijos del expresidente catalán (sin olvidar a su esposa), en mayor o menor medida, se han beneficiado de dinero público.
Entre otras curiosidades, la obra destaca cómo ya en los años 80 un jovenPere Esteve hacía negocios con el hijo mayor de Pujol y con otro personaje que a la postre sería muy importante: Carles Torrent, futuro tesorero de Convergència. Torrent y Esteve, además de ser socios de Jordi Pujol Ferrusola, también crearon un entramado de empresas con la familia política del hijo de Pujol. Años después, serían los que diseñaron y ejecutaron la ingeniería financiera que permitiría que llegasen fondos millonarios a Convergència desde el Palau de la Música. Otra curiosidad fue la creación de la empresa Hidroplant por parte de Marta Ferrusola y dos socias en 1979. Dos años más tarde, quebraba. Años después, la familia invirtió en la empresa Jepo, a la que le cambiaron el nombre y volvieron a ponerle Hidroplant.
Una empresa de Marta Ferrusola y su familia fue comprada por los Prenafeta. Para intentar salvarla, le inyectaron más de 400 millones de pesetas
Otra empresa de Marta Ferrusola y su familia fue comprada por los Prenafeta. Para intentar salvarla, le inyectaron más de 400 millones de pesetas, un enorme capital en aquellos años (finales de los 80). Aproximadamente unos 400 millones fueron, precisamente, los millones que recibió el grupo Tipel, también de los Prenafeta, de fondos públicos que luego no retornó. De lo que no hay duda es de que los amigos de la familia medraban en los negocios y la política. Algunos de ellos fueron colocados en lugares clave. Una de las operaciones clave fue exponer a un hombre de confianza en la presidencia de La Seda, Rafael Español, que luego daría cobijo en esta compañía a Jordi Pujol Ferrusola, Artur Mas o Jordi Vilajoana, actual secretario general de Presidencia de la Generalitat. Además de ocupar cargo en una de las empresas del grupo (es decir, cobrar por ser miembro del consejo de administración), Jordi Pujol Ferrusola y Jordi Puig facturaron cantidades millonarias a la compañía química. El negocio, pues, era redondo.
Pujol & Puig recoge, asimismo, testimonios directos de gente que ha estado muy cercana a Jordi Pujol, desde políticos hasta escoltas, que desgranan anécdotas inéditas que vivieron de primera mano, como cuando los policías que vigilaban su casa particular fueron relevados por falta de consideración hacia el presidente o cuando Pujol birló un subfusil a su escolta.

"Pujol & Puig" (‘La esfera de los Libros’) Antonio Fernandez

"Pujol & Puig" (‘La esfera de los Libros’) es el último libro publicado que analiza la corrupción en Catalunya durante los tiempos del pujolismo. Lo hace desde el análisis de la trayectoria de quienes el periodista Antonio Fernández, su autor, califica como 'los dos Jordis': Jordi Pujol Ferrusola, hijo del ex-presidente de la Generalitat, y Jordi Puig, hermano del dirigente convergente y consejero de diversos ámbitos del gobierno catalán, Felip Puig. El subtítulo no deja lugar a dudas sobre el contenido de este riguroso trabajo: 'Los increíbles negocios y chanchullos de dos poderosas familias catalanas'.
El periodismo de investigación forma parte del ADN de Antonio Fernández, incorporado, desde diciembre de 2008, a la plantilla de 'El Confidencial'. Pocos periodistas están tan bien informados y documentados como él.
¿Por qué enfocar la corrupción en Catalunya desde la perspectiva de losjordis Pujol y Puig?
Yo estaba escribiendo mucho sobre el caso Pujol y la editorial me encargó hacer un libro al respecto. Me estaba comiendo demasiada información. La idea de hacer "Pujol & Puig" es porque hay un episodio de la historia de los Pujol que es la asociación entre Jordi Pujol Ferrusola y Jordi Puig, y que es el mucho más importante de lo que la gente se piensa.
Empieza como una novela de serie negra.
Comienza cuando alguien entra en el despacho de Jordi Puig, que está dentro del de Jordi Pujol Ferrusola, y roba datos sensibles de un ordenador. Una historia verídica, que he contrastado con muchos protagonistas.
Para los que estaban acostumbrados a un mundo de rosas, donde la corrupción y las jugadas sucias en los negocios y la política parecían ajenos a Catalunya, aun cuesta creer hechos como éste.
Hay que retrotraerse al momento en que ocurre ésto. Había episodios de escándalos y espionaje. Todo el mundo espiaba a todo el mundo. El despacho oval catalán, que estaba en Ganduxer 5-15, era un caramelo para quien quisiera información sensible. La historia me pareció muy bonita. Tenía mucha información y datos inéditos de la trayectoria de los Pujol y de Jordi Puig.
Antonio Fernández a un moment de l'entrevista / ENRIC CATALÀ
Antonio Fernández cree que en Cataluña manda una docena de familias / ENRIC CATALÀ
¿El despacho aún existe?
Sí, sí. Continúa funcionando. Hay quien dice que los Jordis vuelven a hacer algunos negocios juntos. Estuvieron durante años trabajando juntos, codo a codo, eran socios en la gran mayoría de operaciones que hacían, a pesar de que Jordi Pujol Ferrusola dijo lo contrario en el Parlamento. Mintió descaradamente. Hacia el año 2006 o 2007 se separaron. Jordi Puig siguió su camino y Jordi Pujol, el suyo.
Años atrás contabas estas cosas y nadie te hacía caso. O no te creían o no te querían creer. Lo atribuían a campañas orquestadas desde Madrid para perjudicar a CiU y al nacionalismo catalán. Todo era verdad.
Había una serie de intereses políticos y económicos controlados por el entorno del clan Pujol. El clan Pujol era el más poderoso de Catalunya. A su alrededor había otros clanes familiares, que son los que han medrado en las últimas décadas con adjudicaciones públicas. Son favores recíprocos. Estos clanes blindaban económicamente a la familia Pujol.
Aquí no mandaban 300 familias. Ni 30 familias. Mandaba una docena de familias, que son las que han manejado los designios de Catalunya, en el terreno político y en el económico. Y el tronco de este entramado de intereses, el eje fundamental, es la familia Pujol.
¿Hay que entender que Jordi Pujol estaba al tanto de las actuaciones irregulares y corruptas que se hacían utilizando su nombre y poder y que Artur Mas estaba al margen?
No, no. Hay un capítulo del libro, que se titula 'El gobierno en la sombra', donde explico que Artur Mas era manejado por Jordi Pujol Ferrusola. El hijo mayor de Jordi Pujol era, en realidad, un jefe de gobierno paralelo, un gobierno bis, que hacía y deshacía, y mandaba sobre el gobierno catalán. Y Mas sabía cómo se movía su amigo. Evidentemente.
Jordi Pujol era el jefe y Artur Mas, un empleado. Jordi Pujol Ferrusola tenía ascendencia sobre Artur Mas. También sobre Felip Puig. Eran amigos desde pequeños y era socio de Jordi Puig, su hermano. Hay que pensar, además, que no es una persona a la que le guste pasar desapercibida; le gusta mandar.
Este carácter fuerte de Jordi Pujol Ferrusola se demuestra tanto en los negocios como en su catalanismo. Explicas en el libro algunas anécdotas de actitudes de exigencia catalanista que lo hacen simpático a la parte de la sociedad catalana que lo es.
Es un perfil bilateral. Tiene muchos prontos. Es su carácter. Le gustaba el poder, mandar. Podía hacerlo porque era el hijo del dueño. Y ejerció de hijo del amo. Ordenaba y manejaba mucho. Toda la operación anti-Roca fue pilotada por él y Marta Ferrusola. Movía sus peones. Un altísimo cargo de Convergencia me explicó que la familia Pujol lo que quería era controlar las finanzas del partido, que, en aquel momento, pasaban por las manos de Miquel Roca. Jordi Pujol, por su parte, confió, en esta ocasión, más en su primo que en su hijo.
Victoria Alvarez, ex-compañera de Jordi Pujol Ferrusola, es muy determinante en esta historia. Sin ella tal vez no se habría destapado todo lo que hemos acabado sabiendo de los negocios de los Pujol, incluida la confesión del padre.
Es posible que hubiera salido algo, pero se habría tardado mucho más en destapar todo. Las informaciones que ella aportó pusieron a la policía sobre pistas muy determinadas. Aportó nombres, datos, fechas, que se iban confirmando a medida que se averiguaba todo. ¿Se habría llegado a las cuentas de Andorra? Es posible pero no es seguro.
Había más personas que aportaron información, como la amante de Jordi Pujol padre.
¿Qué ha sido de esta mujer?
Vive felizmente casada. La tengo identificada. Sé quién es. Como se conocieron. Ella era secretaria en un congreso de Convergencia. Explicó a la policía cosas sobre cuentas en el extranjero. De repente, sin embargo, cerró toda comunicación. Lo que estaba contando era una bomba y cesó este flujo de información.
Es a partir de las informaciones sobre las cuentas andorranas que se empieza a descubrir todo el pastel.
Hay unos documentos filtrados. Hay un alto directivo de un banco andorrano que los filtra. ¿Porqué? Porque lo despiden y no le dan ni un euro de indemnización. Y decide vengarse.
La famosa captura de pantalla.
La captura de pantalla es muy anterior a su filtración, que se produce en 2012, después de que este directivo vea cómo fracasan las negociaciones para conseguir una indemnización. Se encuentra en la calle, sin trabajo, sin indemnización y sin paro. Y aparecen estos documentos.
Y Jordi Pujol confiesa, entonces, que tuvo dinero escondido en el extranjero durante 34 años.
Le avisan de que hay una fuga de información y se da cuenta de que no le queda más remedio que confesar. En cualquier momento pueden detener a sus hijos. Es algo muy gruesa. Él se negaba a reconocerlo. No confesó porque estuviera arrepentido, por altruismo o decencia política. Lo hizo por miedo escénico a que sus hijos pasasen por 'la pena del telediario'.
Antonio Fernández a un moment de l'entrevista / ENRIC CATALÀ
"Pujol & Puig" es el libro más documentado que se ha escrito sobre la corrupción vinculada al pujolismo / ENRIC CATALÀ
Las relaciones con CDC se rompen.
Yo creo que no ha pisado ninguna sede del partido desde julio pasado. Los Pujol están muy enfadados con el partido porque consideran que no los ha defendido con suficiente fuerza. "¿Qué querían que hiciéramos?", me decían miembros de la dirección de CDC, que, además, se quejaban de que los Pujol no actuasen en beneficio del partido. Jordi Pujol Ferrusola trabaja para él. La dinamización económica que dice que hace no es para el partido sino para su provecho personal.
¿Nadie supo durante aquellos 34 años que Jordi Pujol tenía dinero en el extranjero?
Se sabía, pero faltaban las pruebas. Se decía, se rumoreaba. Dos de los hijos tenían cuentas en Andorra en 1997. El informe de un detective lo dice y daba detalles.
Pero cuando el 25 de julio del año pasado hace la confesión coge a todo el mundo por sorpresa.
Es lo mismo que ocurre con Artur Mas, que aún no ha explicado qué pasa con la cuenta de su padre en Liechtenstein. ¿Repatrió el dinero? Murió su padre. Él era beneficiario de la cuenta mientras era consejero de Economía. ¿Tiene Mas dinero en el extranjero ahora? Es una pregunta que no ha sido contestada. En algunos informes policiales se deja caer que está moviendo dinero en cuentas en el extranjero. Pero no aportan datos concretos.
También es cierto que hay informes policiales con muchas incorrecciones y falsedades.
Los hay y lo critico. Hay informes que están relativamente bien. Y los hay que son basura, que no sirven para nada. Estamos hablando de documentos oficiales. No apócrifos. Los que salieron en 'El Mundo' durante la campaña de las elecciones autonómicas de 2012 eran apócrifos. Nadie sabía de dónde salían. Me habían hablado de ellos unos meses antes, durante una comida en Barcelona, y yo había advertido de que si empezaban a sacar informaciones sin ton ni son los que quedarían desacreditados serían los que los filtraran.
En aquellos momentos había buenos informes sobre la mesa. Porque había una lucha de poder dentro de la policía. Cada uno iba a su aire. A ver quién sacaba más cosas de los Pujol. Estaban los grupos de la UDEF, la Guardia Civil, Asuntos Internos, uno especial, los servicios de inteligencia, ...
¿Se utilizaron estos informes para intentar desprestigiar, para atacar al movimiento independentista?
Sí. Descaradamente. Si no, no habría habido la filtración a 'El Mundo' del informe apócrifo. Evidentemente, había una intención política para frenar el proceso independentista y dar un toque de atención. Estamos hablando de tocar la figura fundamental, la más simbólica que tenía Catalunya y el proceso independentista.
Pujol se había lanazdo en brazos del ala más radical de Convergencia. Había enviado cartas de agradecimiento a los pseudo-historiadores que se estaban reinventando la historia de Catalunya. Las tengo. Es inconcebible que se pueda dar crédito a estas versiones históricas. Un dirigente independentista de peso me ha comentado la vergüenza ajena que le provoca ver las interpretaciones históricas que se están haciendo y diciendo.
Una de las razones del disgusto de Jordi Pujol con su partido es que si CDC no se hubiera radicalizado se habría ahorrado, quizá, toda la persecución que ha sufrido y la situación en que se encuentran, ahora, él y su familia.
Posiblemente. En 2012, estaba prácticamente ultimado un pacto Rajoy-Mas y todo saltó por los aires por presiones de la FAES. He hablado con personas que participaron en reuniones para evitar ese pacto. Tengo datos concretos. La FAES amenazó a Rajoy con reventarle el Gobierno.
La culpa de lo que pasa no es sólo de Artur Mas. Madrid tiene culpa también. El 20 de septiembre de 2012, Rajoy podría haber dejado la puerta abierta a la negociación de un nuevo pacto fiscal o lo que fuera. Además, estaba a punto de vencer el plazo de vigencia del sistema de financiación de las autonomías y había que negociar uno nuevo. Era una cuestión de lógica y de sentido común y de Estado. Pero no sólo le dice que NO sino que no le da ninguna alternativa. Mas se radicaliza pero Rajoy le empuja a hacerlo. La culpa es de los dos. Aquí no hay buenos y malos.
Que uno tenga más culpa que el otro, depende de la perspectiva con la que lo mires. Había intereses cruzados y alguien equivocó sus cálculos. Esto ha llevado a Catalunya a una situación políticamente peligrosa. Ha comenzado una cierta ruptura. Hay diputados del Parlament que no se hablan, por cuestiones de ideología. Cuando esto comienza en la política desciende, poco a poco, como una gota de aceite, y llega a la sociedad y aparece el riesgo de fractura social, civil. En el País Vasco lo hemos visto. Ahora detecto cosas en Catalunya que compañeros que trabajan en el País Vasco me explican que las vieron allí. No hay que ser alarmistas tampoco. No estamos en una situación extrema. Los procesos son diferentes aquí y en el País Vasco. Allí había un grupo armado.
Los políticos de aquí y los de Madrid nos han llevado a esta situación.
De los dos Jordis de los que hablas en el libro el que parece que ha salido más mal parado de estos escándalos es el hijo del presidente de la Generalidad.
Jordi Puig tiene una querella viva en República Dominicana y una investigación abierta sobre blanqueo de dinero. Felip Puig no tiene, de momento, ningún procedimiento abierto, aunque ha sido acusado por un francés que fue testaferro de su hermano. Creo que lo que dice de Felip Puig es mentira. Esto no quita que haya algunas sospechas que le afecten. Su nombre aparece en una investigación policial que está teóricamente parada. Puede haber novedades.
El apellido Pujol antes abría puertas. Ahora las cierra. Felip Puig aún está vivo políticamente.
Felip Puig controlaba antes todos los resortes de Convergencia y ahora ya no. Controlaba el partido mediante una serie de personas repartidas por el territorio y tenía una red de intereses que iban más allá del dominio político de CDC. Hay un informe que analiza esta red, que influía en las concesiones municipales de basuras, limpieza, o lo que fuera. Aparecen algunos testaferros de Felip Puig. ¿con ellos Los mantiene hoy? Mantiene buenas relaciones pero los resortes del partido no están en sus manos.
Antonio Fernández periodista i escriptor / ENRIC CATALÀ
La FAES impidió el pacto entre Rajoy y Mas, según Antonio Fernández / ENRIC CATALÀ
No le ves futuro político.
No. Hace tres o cuatro años estaba bien posicionado. Estaba dispuesto a dejar pasar a Oriol Puig pero seguir siendo él el hombre fuerte verdadero del partido. Ahora está apartado.
¿Cómo te explicas la pasión por el dinero de los Jordis y, especialmente, del clan Pujol?
Viene del abuelo que se arruinó. Tenía una fábrica de corcho en Figueres y la familia pasó penurias. Como Scarlett O'Hara juraron que nunca más volverían a pasar hambre. Todos se han beneficiado, en mayor o menor medida, del erario público. Incluso, la hija pequeña, que vive en un piso de protección oficial, que, además, tiene unas dimensiones ilegales.
¿ Han escarmentado con todo lo que les ha pasado?
Esta sería una buena pregunta para Jordi Pujol Ferrusola y la respuesta sería que no. No han escarmentado
Hace unos días se publicaba que el Ayuntamiento de Barcelona encargó informes a una empresa de Pere Pujol Ferrusola pocos meses después de que Xavier Trias se hiciera con la alcaldía.
Y a la sobrina de Artur Mas. En el Ayuntamiento de Trias comenzaron a dispararse de forma brutal las contrataciones a las empresas de familiares de Mas. Estamos hablando de muchos millones en adjudicaciones. Si no me equivoco, la UDEF ha abierto una investigación por las adjudicaciones de la Generalitat a las empresas de familiares de Mas.
Tendrás material para más libros.
Material hay. Y me he guardado mucho en este libro, para no hacerlo demasiado pesado.
El libro termina con un abogado que habla de una grabación telefónica donde un empresario insinúa que Felip Puig está implicado en un fraude económico. Y concluye: 'Catalonia is not different'. ¿No lo es?
No. Catalunya es exactamente igual que Valencia, Mallorca, Madrid, Galicia o Andalucía. En Catalunya, la vinculación entre política y economía es 'typical spanish'. No se separa una de otra y cuando llega un virrey, como Jordi Pujol, amparado por sus clanes, hace y a deshace a su antojo. Han hecho de Catalunya su cortijo.
Si los Pujol en vez de haber sido catalanes hubieran nacido en La Rioja o Murcia, ¿habrían actuado igual?
No habrían sido independentistas. Habrían manejado dinero y voluntades como lo han hecho otros dirigentes del PP o el PSOE. Aquí, Pujol tuvo la habilidad de transformar el nacionalismo en pujolismo y, después, con los clanes de amiguetes, montó su tinglado y blindó su clan, que es más Ferrusola que Pujol. La verdadera empresaria, con rauxa, es Marta Ferrusola. Es ella la que enseña a sus hijos a hacer caja.
¿Veremos a Jordi Pujol Ferrusola en prisión?
Es difícil decirlo. Depende de cómo vaya la investigación en la Audiencia Nacional. Por los delitos que se le acusa podría ir a la cárcel. Que esto ocurra o no depende de la Justicia, que en este país es tan ciega que a veces va por donde no debe ir, se equivoca de camino. Por las historias investigadas hay indicios más que suficientes para presumir que puede tener problemas serios y que puede ser condenado a penas que implican prisión.
Quizás confía en que la independencia de Catalunya le ahorre este trance.
Uno de los puntos del programa de CDC, y creo que también de ERC, pone la justicia bajo el control total del poder político. Imagínate lo qué podrían hacer. ¡A ver quién es el guapo que va a la cárcel!