jueves, 7 de agosto de 2014

La Gran ESTAFA LLUIS FOIX

Es imposible desconectar de lo que ha ocurrido en Catalunya y en España tras la confesión de Jordi Pujol en la tarde del 25 de julio. Ni siquiera desde la patria de Émile Zola, Paul Cézanne, Frédéric Mistral y Mirabeau. Todo es luz y claridad. Los olores y colores nítidos de la Provenza te apartan de las preocupaciones cotidianas.
Pero nuestro pequeño gran mundo trastocado por la confesión de Jordi Pujol vuelve a la mente. Unos compatriotas catalanes me preguntan en el interior de un museo qué pienso y qué va a ocurrir. De las conversaciones cazadas al vuelo de españoles trotando por los espacios monumentales de Arles se escapaban palabras como Pujol y millones.
El aislamiento de tiempos pasados se ha transformado en la actualidad rabiosa del tiempo real. He leído muchas informaciones y opiniones que se han publicado en una semana tras la caída del que hasta hace bien poco era el héroe nacional para muchos catalanes. Ha caído el mito incuestionable por una confesión que nadie le pedía, voluntaria, no sabemos si como consecuencia de un arrebato de sinceridad y transparencia o porque la justicia y los medios de comunicación le pisaban los talones. Más bien parece lo segundo, forzado por lo que se respiraba en ambientes periodísticos y judiciales. Pujol dio la cara pero sólo parcialmente o, mejor dicho, su comunicado era una parte insignificante de la realidad de los hechos presuntamente corruptos que van apareciendo desde instancias judiciales y mediáticas.
El terremoto ha sido de tal magnitud que habrá que esperar un tiempo para comprobar la amplitud del daño causado, cuando las placas tectónicas se hayan asentado y acabe saliendo toda la información que todavía permanece opaca. El epicentro de la gran sacudida política está en la familia Pujol. Pero una familia, por muy poderosa que sea y por mucha que haya sido su capacidad para comprar silencios y miedos, no puede perpetrar sola el redondear una fortuna que iba camino de formar parte de la lista de Forbes.
El silencio de los cómplices y el miedo de los que compraban favores empresariales con tres por cientos o más ha hecho posible que en nombre de la patria se construyera un patrimonio fraudulento de dimensiones escandalosas. El periodismo recoge información y la publica. Es más que probable que lo que han denunciado algunos periódicos de Madrid no era fruto de largos trabajos de periodismo de investigación sino de la reproducción de las informaciones que llegaban desde los aparatos del Estado. No les resto ningún mérito. Simplemente, lo apunto.
Los Pujol llegaron a identificarse tanto con Catalunya, a apoderarse de ella, que pensaron que no había otro Estado que el de la Generalitat, que es, según la legislación vigente, la representación del Estado en Catalunya. Se llegó a difundir con tanta seguridad que España era una piltrafa que, además, nos robaba y que fue definida por Pujol como una “una realidad entrañable”, que se lo llegaron a creer o, por lo menos, pensaron que la policía judicial, la UDEF y otros brazos que actúan a cuenta del Estado o desde diversas instancias públicas, no penetrarían en el disco duro de lo que pasará seguramente a la historia como la cara más fea del pujolismo. Y no precisamente como el fundador del movimiento que había calculado o deseado el que ahora nos comunica que se encuentra en estado de expiación.
Sólo después de haber saltado un gran muro se puede llegar a vislumbrar las dificultades que se atravesaron. Es todavía pronto para medir la devastación causada por la corrupción en Catalunya y en España. Los que sólo tienen en mente la anunciada consulta del 9-N, el 25.º aniversario de la caída del muro de Berlín, van a lo suyo.
Pero la tempestad desatada por la confesión de Jordi Pujol sigue arrastrando todo lo que encuentra a su paso por el gran río de la política catalana y española. El president Mas se ha declarado heredero político de Pujol. Cometió el error de calificar la declaración de su mentor como un tema de carácter personal y privado. No se daba cuenta de que la sacudida pujoliana arrastraría al Govern, al partido de CDC y a todos cuantos habían mantenido la fe en el mito de Catalunya durante casi medio siglo.
Nada será igual. Lo primero que hay que pedir es que se sepa cuál es la cantidad supuestamente estafada. Habría que preparar un reconocimiento a Pasqual Maragall por lo que dijo de que “ustedes tienen un problema y este problema se llama tres por ciento”.
Maragall tuvo que retirar la acusación porque Artur Mas, en la oposición, le amenazó, entre otras cosas, que no votaría el Estatut. Así se las gastaban en los tiempos en los que el tripartito era atacado sistemáticamente.
No es prudente actuar con precipitaciones ni con venganzas. Que se cumplan las leyes y que cada cual se haga responsable de sus actos. A medida que vayan conociéndose más extremos de lo que se nos presenta como una gran estafa, habrá que actuar en consecuencia. Pienso que no es acertado mezclar estos tristes episodios de corrupción a gran escala con el voluntarismo de quienes piensan que la independencia está a la vuelta de la esquina y que es cuestión de meses. Las tensiones no han hecho sino comenzar y la consulta se ve más borrosa en el horizonte inmediato, aunque el Onze de Setembre la fiesta invada las calles de Barcelona.

JUan Antonio Salguero y los Chantajes del Clan PUJOL

Juan Antonio Salguero, empresario catalán, ha admitido que aceptó chantajes del clan de los Pujol. Hace unos días admitía ante la fiscalía de Barcelona que hace 11 años pagó comisiones de hasta el 20% en 18 obras realizadas para Adigsa, en viviendas de protección oficial.
Esta mañana ha hablado en ‘Espejo Público’, de Antena 3, asegurando que aceptó pagar estas comisiones después de que le amenazaran con no cobrar la obra. “Me preocupaba más la gente que tenía que comer, mis trabajadores”.
Nada menos que 108.000 euros fue la cantidad que tuvo que abonar este empresario. "A mí me pidieron el 20% de la facturación de obra pública de la empresa Adigsa (empresa pública que depende de la consellería de Medioambiente y Vivienda)",  afirma Salguero.
"Me adjudicaron de palabra una serie de reformas  y una vez que estaban hechas una buena parte de estas, fui a la empresa Adigsa y me dijeron que no me podían pagar porque no me conocían. Me dijeron que si quería cobrar tenía que pagar la mordida, que era un 20% más de lo que había facturado", añadía.
El empresario ha asegurado a Espejo Público que no le quedó otra que pagar esa comisión porque sino sus trabajadores no cobraban y “tienen que llevar dinero a casa para comer”.
Ha explicado que dichas comisiones, las pagó a través de un intermediario, José María Penín, un pariente lejano del ex conseller de Político Territorial y Obras Públicas, Felip Puig, que realizaba tasaciones para Adigsa.
Salguedo se arrepintió al tiempo y decidió denunciar ante los Mossos d’esquadra pero asegura que no se le hizo ningún caso. Y la situación no solo quedó ahí. Según este empresario, el propio Artur Mas sabía lo de las comisiones porque le mandó a su jefa de prensa para pedirle que no hiciese público lo del ‘pago extra’.

La Trama Ferrusola


La familia Pujol trata de pasar desapercibida en sus suntuosos palacetes mientras el escándalo levantado por las sospechas y evidencias de corrupción que rodean a todo el clan siguen llenando portadas de periódicos en Cataluña y el resto de España. Tal y como contaba LD, Pujol y su esposa, Marta Ferrusola, siguen por la Cerdaña, tanto en la parte española como en la francesa, de palacio en palacio.
En cualquier caso, la sombra de la corrupción no sólo se circunscribe al patriarca del clan, sino que toca a todos sus hijos y a su esposa, Marta Ferrusola, que también impuso su "impuesto revolucionario" a la sombra de su marido. Según explicaba la exnovia de Jordi Pujol Jr, María Victoria Álvarez, lo hacía a través de su empresa de plantas y floristería Hidroplant.

La conexión Marta-Jordi

Según ha podido saber Libertad Digital de fuentes de la más absoluta solvencia, Marta Ferrusola ha aprovechado en más de una ocasión el poder de su marido en Convergencia y la Generalidad. Su marital influencia para lograr el favor de Pujol era el suculento premio que ofrecía Ferrusola a aquel que le brindase un jugoso contrato para su empresa: Hidroplant.
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Ferrusola operaba con aparente candidez pero de forma implacable. Estas fuentes cuentan a Libertad Digital cómo se fijaba en aquellas compañías que habían tratado sin éxito de llamar la atención de Jordi Pujol. Entonces, Ferrusola telefoneaba al presidente o director de turno. Las mencionadas fuentes reproducían de memoria cómo eran aquellas llamadas que con matices solían guardar siempre el mismo patrón. Primero, los saludos habituales seguidos de: "Me han comentado que has intentado que mi marido te reciba y no has tenido éxito". Después, disculpaba a Jordi Pujol: "Ya sabes que está muy ocupado y es un poco despistado", y hacía el ofrecimiento: "Mira, estas cosas mejor las tienes que hablar conmigo, seguro que Jordi te recibirá, no te preocupes, ya se lo recordaré yo". Y entonces, recababa información: "Por cierto, he leído que os acabáis de mudar a este gran edificio en el Paseo de Gracia, ¿cuántos socios sois?". Y finalmente, el peaje: "Tú sabes que mi empresa puede hacerte todo el mantenimiento del interior y los jardines del edificio". Y hecho: un nuevo cliente granjeado a la sombra de su marido.
Distintas fuentes consultadas por LD reproducen de forma muy similar esta estrategia de Ferrusola que emana de la conversación que mantuvo el presidente de una empresa con sede en Barcelona (y en otras capitales) que ha preferido permanecer en el anonimato.

Favores en empresas públicas y privadas

Tal y como se ha recogido en los medios de comunicación, Ferrusola recibió contratos para Hidroplant relacionados con la condición de su marido como presidente de la Generalidad. Llegó a tener grandes contratos con empresas públicas -para las que no tuvo que concurrir a concurso alguno- y con empresas privadas. Uno de sus clientes más conocidos fue el FC Barcelona, que tuvo que rescindir el contrato con la compañía de Ferrusola después de que Hidroplant malograse el césped del Nou Camp y obligase al club a cambiarlo.
La empresa de Marta Ferrusola se dedicaba a la comercialización de plantas y a la instalación y mantenimiento de jardines. Entre los clientes, destaca también el World Trade Center de Barcelona, para quien se encargó de los jardines y el Puerto de Barcelona, según publica Voz Populi.
No fue hasta 2005 cuando los accionistas, entre ellos Aguas de Barcelona y la familia Raventós Negra y Aguilá, vendieron la sociedad a la multinacional ISS. Tanto fue el negocio de las flores para los Pujol que reclamaron que se rebajara el IVA de sus productos ornamentales al 10%. Pedro Solbes no tuvo problema en 1994 de ceder a las presiones para pactar los Presupuestos Generales con CIU. Ya en 1999 el PSC preguntaba a Pujol por la empresa de Ferrusola y los contratos que se le habían concedido.

Marta Ferrusola la NEGOCIANTE

Marta Ferrusola fue durante 23 años la primera dama de Cataluña. Fue querida por el público convergente y odiada por los socialistas. Representó la madre de familia orgullosa de serlo, orgullosa de ser madre y esposa y de sacar adelante a su familia. Los socialistas no pudieron nunca con ella porque Marta representaba un contrapunto insoportable al modelo mujer grosera e infeliz que pretendía propagar el feminismo sobre todo durante los años 80. Ahora la cosa está ya más repartida, y muchas mujeres han tenido que admitir que trabajar no las ha hecho más felices.
Precisamente cuando quiso trabajar, Marta se metió en líos con su empresa Hidroplant, de flores y jardinería. Sin entrar a valorar los detalles fueron unos líos innecesarios y una empresa también innecesaria, puesto que si se ganó algún dinero tampoco fue demasiado y seguro que no compensó los quebraderos de cabeza que tuvo que soportar por la polémica generada.
Hidroplant tuvo unos clientes y un nivel de contratación que siempre parecieron más relacionados con el hecho de que su propietaria era la esposa del presidente que no por las dimensiones, la envergadura y la calidad de Hidroplant. Marta y sus flores fueron la comidilla de los ambientes cool de Barcelona durante algún tiempo. Estoy convencido de que si la señora Ferrusola comparara hoy el éxito profesional que tuvo con la tormenta que tuvo que capear, reconocería que la aventura no le salió a cuenta.
Marta tampoco lo ha tenido fácil como esposa ni como madre de familia. Pujol le dijo antes de casarse: "Marta, piensa que primero será Cataluña", y esta frase, que ha servido de presidencial excusa a tantos padres catalanes para desatender a su familia, explica cómo se empezó a gestar la carrera de los hijos.
Ferrusola perdió su primera batalla en este sentido el día que no logró evitar que Carme Alcoriza, la secretaria "especial" que Pujol tenía en Banca Catalana, se fuera con su marido a la Generalitat. El "Marta, primero es Catalunya" incluyó también a Carme, de modo que Ferrusola optó por la vieja estrategia femenina de, cuando pierden, hacernos vivir con una mala conciencia infinita. Pujol, que nunca estaba en casa, a veces porque tenía trabajo y otras porque se lo inventaba, desarrolló esta mala conciencia de mal padre y junto con creerse con la misión de salvar a Cataluña estableció una cenefa moral difícilmente superable que consistía en justificar las fechorías de su prole porque era el precio que los catalanes teníamos que pagar a cambio de su presunta heroicidad presidencial.
De este modo, los hijos del president, protegidos por su madre y consentidos por su padre, se dedicaron a enriquecerse gracias al hecho de que su padre era el presidente de la Generalitat. Ya ni me meto en si eran negocios legales o ilegales, en si hay cuentas en Suiza o no las hay, pero lo que no se puede negar, de ninguna manera, es que el precio que Marta le hizo pagar a Jordi para dejarle jugar a su Generalitat y a sus secretarias fue que sus hijos pudieran sacar provecho de su cargo ya que no podían sacar provecho de su padre.
Delirante pero cierto. En el caso de Jordi Pujol júnior, además, el president no sólo miró hacia otra parte, sino que le designó expresamente para que se dedicara a financiar al partido y a la familia.
Marta es una ama de casa que piensa que su marido es un caso perdido que no se puede perder. Una señora superada por la importancia de su marido, pero también por su cinismo, que de un lado ha jugado a ser la "Marta de Cataluña" y del otro ha hundido a su marido con lo de los hijos tal como él la hundió con sus secretarias y sus noches demasiado largas.
Pujol construyó Convergència a la medida de Cataluña y de los catalanes, y por eso CDC ha ganado todas las elecciones al
parlamento de Cataluña. Marta hizo creer a los catalanes que lo de su marido justificaba lo de sus hijos. Pujol ha acabado siendo independentista y sus hijos perseguidos por la justicia. Un Estado puede aguantarlo todo, salvo que su integridad sea amenazada. Del mismo modo que una esposa puede aguantarlo todo, salvo que su marido se vaya a vivir con la secretaria.
Oriol Pujol dijo que le quieren imputar por lo que su proyecto político representa. No es cierto. La verdad es que desde que CiU ha dejado de ser leal al Estado proclamándose independentista, el Estado ha entendido que podía dejar de pagar la prenda de tanto choriceo y denunciar lo que había.
Tal como Marta pactó con Jordi, Jordi pactó con el Estado. Y ante tales acontecimientos el Estado ha dejado de proteger a Jordi tal como Marta se habría divorciado si Jordi se hubiera fugado con Carme.


lunes, 4 de agosto de 2014

Angel PUERTA Cataluña Vista por un Madrileño

Cataluña vista por un madrileño de Ángel Puertas
Cataluña vista por un madrileño de Ángel Puertas
· Editorial: Ediciones Albores
· Autor: Ángel Puertas
El presente libro es una colección de pensamientos en torno a mi experiencia vital en Cataluña.
” Muchos fenómenos me sorprendieron a mi llegada a Barcelona hace ya quince años. ¿Por qué hay sentimiento nacionalista en Cataluña y no en Perpiñán? ¿Por qué se exhibe con muchísima más profusión la bandera cuatribarrada en Cataluña que en Aragón? ¿Por qué algunos identifican su ideología con Cataluña entera? ¿Por qué hay tanta pasión catalanista? ¿Por qué ese rechazo al café para todos autonómico? ¿Por qué se identifica a Cataluña con el dinero y a Madrid con el poder? ¿A qué se debe la fama de laboriosidad y tacañería del catalán? ¿Por qué es tan diferente la percepción del problema territorial en Cataluña que en Madrid? ¿Por qué se conmemora una derrota ocurrida hace 300 años y se soslayan las guerras carlistas que asolaron Cataluña hace 150?
Preguntaba y preguntaba, pero las respuestas no me convencieron. Tuve la suerte de trabajar como fiscal adscrito a un Juzgado de Violencia sobre la Mujer. La conducta de muchas de las mujeres maltratadas me desconcertaba. Podían relatar una brutal agresión y tres días después, citadas para una declaración ampliatoria, se negaban a declarar contra su pareja, o bien, la excusaban. Así que para entenderlas comencé a estudiar algo de psicología. Descubrí que lo más importante en la vida de una persona no es lo que cuenta, sino lo que calla. Y lo que se calla en la historia de Cataluña son las guerras carlistas. En un lapso de 53 años (1822-1875) los catalanes sufrieron 35 de guerra civil, lo que no padeció ningún otro pueblo de España. (…)
(…) El nacionalismo se asemeja a una religión. La bandera sustituye a la cruz, la estatua del héroe a la imagen del santo, el lugar de ajusticiamiento del patriota al punto de aparición mariana, el himno nacional al tedeum, la nación singularísima al pueblo elegido, el Estado-nación a la Iglesia salvadora, la independencia al paraíso terrenal, el Estado opresor al anticristo, los botiflers (o antiespañoles) a los herejes y renegados, la escuela adoctrinadora al catecismo, la lengua al Santo Grial, el nacimiento-muerteresurrección de la patria al nacimiento-muerte-resurrección de Cristo… La nación proporciona calor espiritual, sensación de comunidad, hermandad de los iguales en la lucha contra el mal externo, un mal “que nos expolia, oprime, ningunea, pretende hacernos desaparecer”. Tiene, ¡cómo no!, sus dogmas (lo que es o no nación), su moral (cómo ser buen o mal patriota) y su liturgia (banderas al viento, celebraciones, baños de masas).
Uniéndose en el nuevo movimiento de masas el hombre se siente útil e importante, porque se sacrifica por una causa común y todos quedan en deuda con él. Se considera más catalán que los demás, pues él lucha y sufre por la causa. Él puede hablar sin rebozo alguno: “Cataluña quiere…”, “los catalanes aspiramos…”, cuando en realidad son solo los nacionalistas los que quieren o los que aspiran. Los demás catalanes no existen o son secundarios. Y si critican son sucursalistas, butiflers o, incluso, anticatalanes (como los defensores del bilingüismo en la escuela).
El discurso nacionalista se configura como un discurso del rechazo al resto de España. Si uno se considera la víctima los demás son implícitamente los victimarios. Si uno hace las cosas mejor solo, la colaboración de los demás es menos eficiente porque los demás españoles tienen cualidades menos valiosas. Si el problema de los catalanes es vivir con los demás españoles, los demás españoles son el problema. Son los 8 mensajes tácitos. Cuando en el resto de España alguien responde iracundo el nacionalista (o incluso el catalán no nacionalista) confirma que el resto de españoles no quieren a Cataluña.
El nacionalismo es un amor desmesurado por la nación. Al igual que el enamorado desea fundirse con la amada y el místico aspira a la unión con Dios, el nacionalista diluye las fronteras entre su ser y la nación, es decir, él es la nación y la nación es él, criticarle a él es criticar a la nación. Por eso es tan susceptible en la crítica política: no conceder lo que él reclama es no querer a Cataluña. La discrepancia entre el Gobierno central se convierte en malquerencia. La única salida, pues, es alejarse de los que no le quieren.
La obra es una reflexión sobre cómo surgió esta ideología catalanista y cómo afecta a la percepción de los problemas de Cataluña. Difícilmente se puede solucionar un problema de convivencia si no entendemos su origen ni cómo los nudos del pasado impiden el suave discurrir de los lazos del presente. Por razones emocionales, económicas, morales y democráticas conviene detenerse a comprender los giros de la historia y de la psicología humana. Si no lo hacemos no atinaremos a desandar el camino para desenredar el nudo. Algunos apostarán por cortar el nudo gordiano con un golpe de espada, otros a dejar los nudos tal cual.
Yo prefiero “des-anudarlos”, aunque ello suponga dejar al “des-nudo” las vergüenzas de nuestro pasado. Merece la pena comprendernos entre los compatriotas. Descubriríamos que el dolor y las suspicacias del ayer no nos son ajenos, y que los problemas virtuales no precisan muchas veces duras soluciones estructurales, sino atentamente afectivas. Si no lo hacemos nosotros, ¿quién lo va a hacer? Agustina de Aragón era catalana, como lo fue Federica Montseny, ministra de la CNT. Algunos bisnietos de ellas reniegan de la patria de sus ancestros. A los bisnietos se les hurta la historia, y mientras, se agrandan las fosas de la desconfianza, los derechos civiles y los agravios. Una frontera es una indignidad. Para algunos es una salvación. Algunos quieren ahondar el foso. Yo prefiero llenarlo con palabras, argumentos y comprensión.”

Andreu Abello el socio de Pujol

Banca Catalana está en el origen de la evasión de capitales de Jordi Pujol. El “honorable” reapareció en 2012 en un mítin de CiU para defenderse desde la tribuna de los informes de la Brigada Anti Blanqueo que lo acusaban de evasión de capitales en Suiza e inversiones secretas en Mexico, Argentina y Estados Unidos a través del banco privado Lombard Odier con sede en Ginebra(Suiza). Nada se sabía de Andorra, donde quien está acusado de evadir dinero es su hijo, Jordi Pujol Ferrusola, que ha sido denunciado por la policía al transferir 55 millones de euros a paraísos fiscales de medio mundo. La autoinculpación de Jordi Pujolpadre parece querer “tapar” los delitos de su hijo mayor y de los menores Oriol y Josep, también acusados de corrupción y fraude, dando a conocer los suyos propios. Y es que ya en una ocasión cesó a su socio, Andreu Abelló, histórico dirigente de ERC y también banquero, para satisfacer los peajes del franquismo y poder abrir su primera oficina de Banca Catalana en Madrid.
Andreu Abelló
Andreu Abelló
La primera oficina de Banca Catalana en Madrid no pudo abrirse hasta 1973 y la entidad tuvo que pagar tres peajes para que las autoridades monetarias de la dictadura dieran el permiso: en primer lugar el servicio de estudios tuvo que elaborar gratis un informe sobre la economía española encargado por el Ministerio de Hacienda. También se vio obligada a depositar doce millones de pesetas en una sociedad llamada Financiera del Duero, vinculada a jerarcas del régimen dictatorial. Finalmente debió destituir a Josep Andreu Abelló del cargo de consejero, según cuentan Siscu Baiges y Jaume Reixach en el libro “Jordi Pujol, historia de una obsesión”. Andreu Abelló cambió más tarde de ideas y llegó a ocupar un escaño en el Congreso con el PSC en 1977. Después fue senador con este partido.

El libro que desvela el pasado financiero de Pujol
El libro que desvela el pasado financiero de Pujol
Andreu Abelló había sido presidente del Tribunal de Cassació de Catalunya durante la República. Después de estar exiliado en Francia, Mexico, nuevamente en Francia y finalmente en Tánger, donde era propietario del Banco Inmobiliario de Marruecos (BIM), se dedicaba al cambio de divisas, al igual que  el padre de Jordi Pujol, el banqueroFlorenci Pujol y su socio judío catalán Moises David Tennembaum.
Cuando fue llamado como testigo en el “caso Banca Catalana”,Andreu Abelló ya había cambiado su filiación política. Se hizo socialista. Ya entonces senador del PSC, Josep Andreu Abelló,rechazó la propuesta, realizada por el Presidente de la Audiencia Territorial, de prestar testimonio en su domicilio. Andreu Abelló, que figuró en aquel Consejo de Administración de Banca Catalana y que tuvo la elegancia de no contar aquel episodio sucedido durante el franquismo con Pujol, se negó a aceptar la oferta asegurando que “no quiero gozar de privilegios”.
Al comparecer ante el juez en 1984 como ex consejero de Banca Catalana, Andreu Abelló, aseguró desconocer la existencia de una caja b en el seno de la entidad, aunque afirmó que en la misma se pagaban extratipos. “En todas los bancos se pagaban por aquella época extratipos”, dijo textualmente. Entonces la prensa solo aclaró que “Andreu Abelló participó en la década de los años sesenta en la etapa fundacional de Banca Catalana. Íntimo colaborador de Jordi Pujol, se vio apartado del banco, cuando las autoridades financieras del régimen franquista pusieron como condición, para que Banca Catalana abriera una oficina en Madrid, que fuera excluido del consejo de administración”.
Heribert Barrera
Heribert Barrera
¿Quién era realmente Andreu Abelló, cuya cabezaPujol sirvió en bandeja al régimen de Franco? “Este abogado con su puro siempre en los labios y su corbata de lazo, regresó a Barcelona y pasó a ser el hombre de la histórica ERC en la capital catalana. Nunca escondió su filiación política, por lo que los jerarcas del régimen no lo podían soportar. Andreu Abelló terminaría en el PSC después de resultar perdedor en un enfrentamiento interno con Heribert Barrera por el poder de ERC. Las autoridades franquistas no perdonaron su pasado republicano y le pidieron la cabeza a Pujol. Sin remordimientos, el banquero asumió las tres condiciones del peaje, incluida la corrupción y la destitución de Andreu Abelló, a pesar del amplio conocimiento que este tenía sobre las transacciones internacionales”, cuentan Félix Martínez y Jordi Oliveres en su libro “Jordi Pujol: en nombre de Cataluña”.

Anton Saavedra
Anton Saavedra
El viejo sindicalista de UGT, Antón Saavedra, ha contado en su blog que Andreu Abelló, cuando huyó de España en la guerra civil, lo hizo conIndalecio Prieto y con los fondos económicos de la República que podían administrar (3,7 millones de francos). Pero la Junta de Auxilio a los Republicanos Españoles (JARE) denunció a ambos en Mexico por apropiación indebida y les acusó de no distribuir los fondos entre los refugiados y exiliados, haciéndolo en su propio provecho. Eso explicaría algo su reaparición en Tánger como banquero.

Los cadáveres en el armario de Pujol salen a flote
Los cadáveres en el armario de Pujol salen a flote
El peneuvista Iñaki Anasagasti recordaba que  Josep Andreu Abelló  junto a Lluis Companysfundó ERC  en 1931: “Nació en Montblanc (Tarragona) y además de diputado fue presidente de la Audiencia Territorial de Catalunya en tiempos de la República. Le acompañó al presidenteCompanys al exilio y con él cruzó la frontera. Cuando se hizo recientemente una película sobre el fusilamiento de Companys, Andreu hizo de Andreuya que le unía al president una gran amistad”.

Andreu Abelló
Andreu Abelló
Y cuenta la siguiente anécdota sobre un familiar suyo: “Sobrino de esta personalidad catalana es Josep Andreu y Domingo nacido asimismo en Montblanc habiendo sido diputado por Tarragona en la VII legislatura y senador en el año 2000. Es licenciado en Prehistoria e Historia Antigua. Industrial y concejal, es un tipo divertido. Contaba como en los años ochenta viajó a Italia y estando en Venecia un cura catalán amigo de la familia le pidió llevara a un monseñor a Roma en su pequeño Seat.Andreu accedió y como el viaje era largo pudieron hablar de muchas cosas entre otras del régimen de Franco al que el Monseñor admiraba. “No me defienda usted esto -le dijo Andreu- pues yo soy independentista catalán y en Catalunya su general se ensañó, persiguiendo nuestra lengua y después de la guerra fusiló al presidente de la Generalitá”. Ante la rotundidad de la defensa de Andreu y la amenaza de que lo iba a dejar en la carretera, el monseñor cambió el registro y se puso a hablar de la importancia de la enseñanza religiosa. Andreu terminaba ahí su narración, que parecía un sucedido más, cuando te miraba a los ojos y preguntaba: “¿Quien era aquel Monseñor?”. Y él contestaba: “Josep Ratzinger, hoy Benedicto XVI. ¿A que tú no has llevado un Papa en tu coche no siendo el Papamóvil?”.

domingo, 3 de agosto de 2014

23 Años y 23 Familias

En los 23 años de presidencia en la Generalitat de Jordi Pujol casi nadie osó, quiso o pudo levantar la voz para denunciar que su familia, esposa e hijos, veían incrementado su patrimonio gracias al apellido y en la mayoría de casos a costa de la Administración catalana, con la que lograron pingües beneficios con contratos más o menos cuestionables desde el punto de vista legal y censurables del todo desde la moral. Casi nadie dijo al «rey va desnudo» y ahora son todos los que entonan el «ya se sabía» y recuerdan detalles como las críticas al hecho de que algunos hijos del expresidente le acompañaran en viajes oficiales a países en los que, casualidad, acabaron invirtiendo.
Pero la semana pasada Pujol se confesó via comunicado, revelando queocultó en Andorra una herencia de su padre de la que eran beneficiarios su mujer e hijos desde el año 1980. Se abrió la veda para escarbar en las sombras de la familia. Que son muchas y de tamaño aún incalculable.
El propio juez Ruz, que investiga y ha imputado al primogénito de Pujol, Jordi Jr. y a su exesposa, Mercè Gironès, por blanqueo de dinero, también tiene en su mesa informes policiales que cuestionan la legalidad de los grandes ingresos del mayor de los hijos del clan. Ya no es solo que moviera dinero a paraísos fiscales, sino que se le acusa de cobrar comisiones a empresas catalanas a cambio de contratas para la Generalitat. El 3 por ciento que en su día echó en cara a CiU el expresidente de la Generalitat Pasqual Maragalll. O el 4 por ciento que se repartían Convergència y el expresidente del Palau de la Música, Félix Millet.

De Vicky a Ruz

«Junior» ha caído en las redes de la Justicia a raíz de una exnovia, la ya celebérrima Vicky Álvarez, que en julio de 2010 habló a la líder del PP catalán, Alicia Sánchez-Camacho, sobre los viajes con Jordi a Andorra para llevar o traer fajos de billetes. El consabido almuerzo en el restaurante La Camarga espiado por aún no se sabe quién.
Casi todos los hijos de Pujol se han beneficiado de contratos con la Administración y el único que se dedicó a la política, Oriol Pujol, que fue secretario general de CDC, ha acabado dejando este mes sus cargos y el acta de de diputado tras el caso ITV por el que está imputado por tráfico de influencias y cohecho. Un soborno para el que su esposa, Ana Vidal, habría servido de intermediaria, facturando trabajos de dudosa utilidad para los empresarios de la trama.
Los siete hijos de Pujol tuvieron el ejemplo en casa. Su madre, Marta Ferrusola, fundó la empresa de jardinería Hidroplant, en la que también figuraron dos de sus vástagos, Jordi y Marta. Durante el mandato de Pujol, se cuenta que muchos actos oficiales de la Generalitat conllevaban el «impuesto revolucionario» de contratar la floristería de Marta para las ornamentaciones. Además, Hidroplant, en los noventa, se encargó de poner el césped del remodelado Camp Nou; en un FC Barcelona que presidía Núñez.
Otro de los hijos, Pere, fue gerente de la ya desaparecida empresaEntorn, una consultoría medioambiental a la que el Gobierno catalán y varios consejos comarcales gobernados por CiU encargaron varios informes técnicos. La empresa estaba participada por el hijo de Carles Sumarroca, empresario amigo y socio de los Pujol en algunas empresas. La Fiscalía, hace siete años, abrió una investigación sobre la adjudicación de obra pública a la empresa Teyco, propiedad deSumarroca.
Marta, la hija mayor de los Pujol, es arquitecta y su despacho también se benefició de varias adjudicaciones de la Generalitat.
Los hermanos, entre ellos, se han ayudado. Así, Josep, a través de la consultoría Europraxis que fundó y luego vendió a Indra, trabajó también para la Generalitat. Su hermano Oriol, cuando era secretario general de Industria del goberno catalán, le encargó varios informes de dudosa utilidad.
Uno de los mayores escándalos políticos de los años 90 fue el asesoramiento que la empresa de Josep Pujol hizo a Lear en el cierre de la planta que tenía en Cervera (Lérida). Los años pasaron, pero las costumbres, el modus operandi, se diría, se mantuvo. Ahora, la cuñada de Josep, Anna Vidal, esposa de Oriol Pujol, está imputada por el caso ITV y entre los trabajos suyos que se ponen en duda están las labores de asesoramiento para la deslocalización y reconversión de empresas comoSony que hizo para la empresa Alta Partners, del empresario y amigo de Oriol Sergi Alsina... también imputado en la misma causa.
No se le puede reprochar a Pujol padre que no cuidara de su prole. Su hija pequeña, Mireia, participó en viajes del entonces honorable, para pasmo y enojo de la oposición. Bailarina de formación, su antigua compañía de danza recibió subvenciones públicas durante el mandato de su padre. Mireia se dedica ahora a la fisioterapia en la empresaFisioart S. L., en la que es administradora.
Para completar el retrato familiar, hay que hablar de Oleguer, dedicado al sector inmobiliario y al que la Fiscalía Anticorrupción también ha puesto la mira por varias operaciones de compraventa de edificios. Por lo pronto, Oleguer ya ha quedado dos veces retratado ante la Justicia y Hacienda. Se acogió a la amnistía fiscal de 2012 para regularizar tres millones de euros y este mes regularizó su parte de la herencia del abuelo que desveló Jordi Pujol.