martes, 10 de abril de 2018

El Separatismo Castiga Cataluña

Esto d ela internacionalización del prusés les está saliendo rana a los separatas. Ahora es Nicolas Klein quien, desde las páginas de Le Figaro, destroza la propaganda prusesista, escribiendo cosas como éstas:
“El éxodo de las sedes centrales, la disminución de la asistencia turística y la parálisis de la inversión extranjera que ha estado ocurriendo durante varias semanas no son un punto de partida. Este es el agravante de un proceso anterior que ha llevado a la región catalana durante veinte años por el camino del estancamiento o incluso del declive...
Durante años, los funcionarios separatistas han explicado que la independencia de la región no asustaría a nadie. Por el contrario, afirmaron que los bancos y las grandes compañías lucharían por asentarse en una República Catalana independiente.Todos los economistas que tuvieron la desgracia de pretender lo contrario fueron inmediatamente rechazados y ubicados en el campo diabólico de los agentes de Madrid...
Pero en lugar de admitir lo obvio, los funcionarios optaron por la negación cuando las primeras grandes empresas comenzaron a irse: estas empresas no representaban mucho; el movimiento no fue tan importante; Cataluña estaría muy bien sin ellos, y así sucesivamente. El 18 de octubre, Vicent Partal, director de Vilaweb (uno de los sitios web más ferozmente independentistas y más subvencionados del antiguo gobierno catalán), incluso declaró que deberíamos alegrarnos por estas salidas…
En 1980, la región emergió de la dictadura gracias a la política de inversión del régimen franquista, cuyos vínculos con la burguesía catalana son bien conocidos, y que decidió apostar por la industrialización de esta zona fronteriza con Francia. El producto interior bruto catalán se acercó a los 550 mil millones de pesetas (un 35% más que la Comunidad de Madrid) y su riqueza per cápita alcanzó las 938.000 pesetas (un 6% más que cualquier madrileño). Solo la región catalana representaba el 19,1% del PIB de España, en comparación con el 14,1% de la Comunidad de Madrid.
En 1990, la diferencia entre la riqueza total de las dos regiones cambió del 35% al ​​12,5%; en 2007, solo fue del 5%; a fines de 2014, esta brecha cayó al 0.5%. El resultado es tanto más extraordinario cuanto que la Comunidad de Madrid está hoy poblada con aproximadamente 6,5 millones de habitantes, un millón menos que Cataluña. Si, en 1930, Cataluña se encontraba en la parte superior del ranking de las regiones más ricas (tanto en el PIB total como en el PIB per cápita), ahora es solo el cuarto, detrás de la región de la capital, el País Vasco y Navarra. Según la Fundación de Estudios de Economía Aplicada (FEDEA), la Comunidad de Madrid es la región española que ha aumentado su participación en la riqueza nacional española (+ 25,5%) desde 1980, donde Cataluña perdió en importancia (-2.9%).
Esta reversión ocurrió en un momento en que la descentralización nunca había sido tan fuerte. Actualmente Cataluña cuenta con casi doscientos poderes propios, especialmente en materia económica. Por su parte, la región madrileña no ha sido especialmente privilegiada por el gobierno central en términos de inversiones.Entre 2006 y 2009, por ejemplo, cada madrileño recibió cada año un 11,6% menos de inversión pública en comparación con los tres años anteriores (394 euros por año), mientras que la cantidad recibida por cada catalán aumentó un 51,9% (es decir, 629 euros por año).
En los años 80 y 90, además, la capitalidad de Madrid no fue muy útil para atraer a la sede de empresas extranjeras o para estimular la creación de empresas.Alrededor de 100.000 empresas se crearon en Cataluña entre 1995 y 1999, en comparación con menos de 95.000 para la Comunidad de Madrid. La tendencia se revirtió de 2010 a 2014: cerca de 94,000 en la capital o en los alrededores y algo más de 80,000 en Cataluña.
El gobierno regional de la Comunidad de Madrid, de hecho, ha adoptado una estrategia económica global desde la década de 1990 para atraer industrias de alta tecnología o alto valor agregado. Este es el caso, por ejemplo, en el campo de la aeronáutica: la aglomeración madrileña representa el 64% de las ventas españolas en el área, donde esta cifra cae al 2,1% para Cataluña. Incluso en el sector farmacéutico, considerado una reserva catalana, la investigación y el desarrollo han permitido a Madrid igualar el número de empresas en Cataluña.
En realidad, la política económica perseguida por las autoridades catalanas ha sido la causante de este fenómeno: mientras que Barcelona había recibido un impulso decisivo con los Juegos Olímpicos de 1992, en gran parte financiados por el Estado español central. Los líderes catalanes, tanto de derecha (Jordi Pujol, Artur Mas, Carles Puigdemont) como izquierdistas (Pasqual Maragall, José Montilla), lideraron una política industrial e infraestructural errática que condujo a esta relativa decadencia en la región…
Pero en lugar de asumir sus responsabilidades, las antiguas autoridades de la Generalitat de Cataluña han preferido culpar a Madrid de todas las disfunciones de la economía regional. Según ellos todo es siempre culpa del Estado central, lo que es paradójico en un país donde las regiones tienen un margen de maniobra semejante y para una economía que depende de la financiación de emergencia del Gobierno de Madrid.
O sea, que la ruina de Cataluña causada por el nacionalismo, que alcanza con el prusés su paroxismo, viene de lejos: los nacionalistas han sido pésimos gestores, obsesionados en sus políticas supremacistas, y dejando de lado la promoción económica de Cataluña. Y en vez de reconocer sus errores han tirado de victimismo, echándole las culpas a un Estado central que ha hecho mucho más por Cataluña que todos los nacionalistas juntos.
El relat del prusés s’enfonsa! I a França ho veuen claríssim: el culpable no és Madrit, és el nacionalisme.

jueves, 7 de diciembre de 2017

Ines Arrimadas La Candidata

Una andaluza que sueña con ser la presidenta de Cataluña. Ella es Inés Arrimadas, la candidata de Ciudadanos a la Generalitat en las elecciones autonómicas del 27 de septiembre. Esta treintañera acaba de dar el salto más importante en su corta, pero meteórica, carrera política al ser proclamada 'número uno' en las listas. Con las encuestas al alza, empieza a ser un rostro conocido para los ciudadanos. ¿Sabía esto sobre la 'naranjita'?
1- Nació en Jerez de la Frontera (Cádiz) el 3 de julio de 1981 (34 años).
2- Sus padres son de Salamanca.
3- Licenciada en Derecho y en Administración y Dirección de Empresas por la Universidad Pablo de Olavide (Sevilla).
4- Cursó estudios de postgrado en el Instituto de Preparación para la Administración y la Gestión (IPAG) en Niza (Francia).
5- Fue responsable de calidad y administración de un grupo de empresas de servicios industriales en el sector petroquímico al comienzo de su carrera laboral.
6- Ha trabajado como consultora en D'Aleph, una firma de servicios de consultoría para las administraciones públicas.
7- Forma parte de Ciudadanos desde 2011 después de ir con una compañera de trabajo a un acto del partido.
8- Fue elegida diputada en el Parlament catalán en las elecciones autonómicas de 2012.
9- Es tertuliana habitual en programas de actualidad política.
10- Habla catalán, castellano, francés e inglés.
11- Adolfo Suárez es su gran referente político.
12- Reconoce que su mayor defecto es la timidez.
13- Tiene 83.000 euros en cuentas corrientes y depósitos, además de acciones por valor de 5.620 euros, según su declaración de bienes facilitada al Parlament.
14- Quedó segunda en el premio ‘Joven Europeo de 2014’ de los galardones Leader, concedidos por la Alianza Europea de los Liberales y Demócratas en el Comité de las Regiones de la Unión Europea.
15- En su tiempo libre le gusta viajar, leer y correr -afición que comenzó en su época universitaria-.
16- Se suele mover en metro por la ciudad.
17- Pasa parte de sus vacaciones con su familia en Cádiz.

viernes, 28 de octubre de 2016

Durante el siglo XIX y el siglo XX Cataluña ha sido la región española que ha liderado con gran diferencia el desarrollo industrial.

Durante el siglo XIX y el siglo XX Cataluña ha sido la región española que ha liderado con gran diferencia el desarrollo industrial. Es interesante conocer como se ha producido este fenómeno y sobre todo como ha colaborado el resto de España e incluso a que ha renunciado para que haya sido así.
De salida se debe dejar claro que ha sido fundamental el espíritu emprendedor que demostraron los empresarios catalanes cuando a mediados del siglo XVIII se les liberaron las aduanas hacia el resto de España y al comercio con América. La plena integración en el Estado Español tenía sus ventajas.
A partir de 1741 se inició en Cataluña la fabricación de tejidos de algodón, si bien no se puede hablar de verdadera revolución industrial hasta finales del primer tercio del siglo XIX.

El proceso real de industrialización comenzó con el crecimiento y modernización de la manufactura del algodón. Un hito fundamental fue la creación en 1833 de la factoría de Bonaplata en el casco antiguo de Barcelona, aplicando por primera vez en España, la máquina  de vapor al hilado de algodón, consiguiendo una gran mecanización y sirviendo de ejemplo al desarrollo de otras fábricas similares. La industria algodonera catalana ejerció un verdadero monopolio en España. Entre 1865-1869 consumía el 88% de la materia prima importada  y aún aumentó en la última parte del siglo hasta llegar al 95% de consumo.
No deja de ser curioso que una región sin campos de cultivo de algodón y sin apenas carbón  consiguiera  el liderazgo  en esta manufactura. Esta carencia de materias primas condujo a que los productos manufacturados en Cataluña fueran más caros que los producidos en otros países, concretamente Gran Bretaña.

Para el éxito del algodón catalán durante el siglo XIX de dieron dos hechos absolutamente inseparables: El espíritu emprendedor de los empresarios catalanes y la absoluta colaboración de los sucesivos gobiernos de España creando y manteniendo aranceles a la importación de productos extranjeros , generalmente ingleses, más baratos y de mayor calidad.

 La prohibición en algunos años de la importación y los altos impuestos   mantenidos  durante largos periodos consiguieron que los productos catalanes se adueñaran del mercado español en su conjunto.
Esta política de proteccionismo frente a los productos ingleses fue defendida, ante los sucesivos gobiernos españoles, por los bien organizados  lobbys catalanes: Comisión de Fabricantes de Hilados, Tejidos y Estampados del Principado de Cataluña, Instituto Industrial de Cataluña, Fomento del Trabajo Nacional.... Fue un lucha decidida y ganada para que en España se consumieran solo productos catalanes, a pesar de ser peores y más caros que los ingleses.

En 1855 el fabricante y político Josep Ferrer y Vidal defendía en Madrid el proteccionismo con estas palabras: "Si un castellano compra una vez al año diez varas de genéro catalán un 40 por ciento más caro que el inglés, el catalán come, y con mucho gusto, tres veces al día pan castellano un 40 por ciento más caro que el de Odesa".

Lo cierto es que España actuó como una sola nación facilitando la creación de una potencia industrial en Cataluña a base del esfuerzo económico de los españoles y considerando que era toda España la que se beneficiaria en el presente y en el futuro.
Se debe también tener en cuenta que la revolución del algodón arrasó al resto de los viejos paños. Avasallados por las hilaturas europeas y sometidos a las duras competencias de los algodones, el lino gallego y el cáñamo andaluz quedaron arrinconados. Lo mismo ocurrió con la seda ya que Barcelona, Manresa y Reus arrebataron a Valencia la cabecera del sector.

Mi proposito en este escrito es contribuir al esclarecimiento de que España ha actuado en el tiempo, y concretamente en el siglo XIX, como un país unido, alentando y favoreciendo la creación de una gran industria en Cataluña que ha sido la base de la industrialización global de esta región. Personalmente estoy en contra del proteccionismo, pero los hechos son los hechos.
Es aquí,  de nuevo,  donde pierde sentido el derecho a decidir la secesión. Cataluña, como Madrid, Galicia ó Andalucía es patrimonio de todos los españoles.  No de unos pocos. El derecho a decir sobre el futuro es de todos, no de un grupo.
Cobra esto mayor valor cuando vemos con datos y bibliografía que para el éxito de la industrialización de Cataluña fue imprescindible el apoyo e incluso las renuncias del resto de España.

Biblografía.

1.- Historia económica de la España Contemporánea (1789-2009).  Crítica
2.- Historia de Cataluña. Albert Balcells. La esfera de los libros.
3.- Breve Historia de España. Fernando García de Cortázar.Alianza Editorial.
4.-Otra Historia de Cataluña.Marcelo Capdeferro. Libros Libres

miércoles, 7 de septiembre de 2016

Riesgos del Nacionalismo

El nacionalismo es un viejo conocido en Europa y una degeneración ideológica del patriotismo altamente volátil, capaz de unir pueblos, sí, pero también de degradarlos. En Cataluña, durante la Transición, pareció surgir como un impulso integrador, pero hoy nos encontramos ante un movimiento que pone en riesgo la convivencia y frena el desarrollo económico por haberse transformado en una máquina independentista. Un secesionismo que usa y abusa de las instituciones democráticas de las que nos hemos dotado los españoles para alcanzar sus objetivos, que sabe camuflarse debidamente para pasar desapercibido aunque va haciendo camino esperando el momento oportuno para actuar y que muestra su verdadera esencia a medida que va controlando los recursos públicos e imponiendo su relato sociopolítico en el imaginario colectivo. 

El último ejemplo de esto lo hemos visto hace solo unos días con la aprobación en el Parlamento de Cataluña de una resolución que directa y contundentemente plantea la secesión unilateralmente sin hacer caso al Tribunal Constitucional, que había advertido previamente de que la propuesta a votar en la Cámara autonómica era ilegal. Los nacionalistas avanzan hasta donde les dejamos los demócratas y utilizan las instituciones a su gusto y beneficio. Esta votación parlamentaria (en base a una resolución anulada por el Tribunal Constitucional) es la muestra de degeneración política a la que nos enfrentamos. Los partidos nacionalistas son unos irresponsables por poner en marcha un auténtico régimen totalitario para gobernar Cataluña, pervierten la democracia y atentan contra la legalidad democrática y el Estado de Derecho. Esta situación que se da en Cataluña no es un problema que se circunscribe a esta Comunidad; lo que estamos viviendo es un gravísimo problema para el conjunto de los españoles, para las instituciones democráticas del Estado y para España. 

Si hacemos un ejercicio diacrónico vemos que la evolución del esquema mental nacionalista responde a esa metamorfosis instrumental. Hemos pasado de una aparente y bienintencionada narrativa nacionalista integradora e inclusiva de los primeros años del llamado pujolismo a una utilización perversa de todas las herramientas a su alcance para poder llevar a cabo un proyecto de raíz irracional que pretende homogeneizar la sociedad catalana y monopolizar todos los ámbitos sociales, deportivos, económicos y políticos de Cataluña. Cabe recordar el Proyecto 2000, ideado por Jordi Pujol en los años 80, y cuyos frutos hemos podido ver y padecer desde ese despertar secesionista hasta la epifanía rupturista surgida a partir de 2012 entre los próceres de Convergència, ahora transformado en Partit Demòcrata Català (PDC). En resumen, el Proyecto 2000 concluía que el movimiento nacionalista debía controlar todos los ámbitos públicos en Cataluña. 

El separatismo independentista no repara en dispendios; utiliza sin rubor el tensionamiento de amplias capas de la sociedad para azuzar la desafección y el odio hacia España y no le importa racionar en los servicios sociales más básicos y necesarios con tal de poder culpar a su recurrente chivo expiatorio. Es una lógica perversa, de estructura leninista y obsesiva, en la que prevalece lo que los secesionistas creen ideal frente a lo real y en la que no les importan los daños que puedan causar en la economía ni que se esté lastrando el provenir de las próximas generaciones. Para comprobar lo que digo sólo hay que preguntar a los profesionales de la sanidad catalana. 

Este nacionalismo, ahora ya desacomplejado y convertido en separatismo, creyendo que había llegado su momento histórico ante la debilidad de un Estado azotado por una gravísima crisis económica y de valores, ha acelerado toda su maquinaria para dar el golpe definitivo y conseguir, desafiando al Estado, un escenario de inapelable ruptura. Todavía alguno creía que existía una aparente ralentización del proceso, lo que coloquialmente se denomina como «ha bajado el suflé», pero esta sensación es tan dañina como errática. El independentismo sólo está esperando que se den las circunstancias idóneas para alcanzar su objetivo y no le importa si durante este tiempo tiene que pactar con la izquierda anticapitalista de las CUP o hacer caso omiso a la derrota de su plebiscito del 27-S. Retorcerán todos los instrumentos y todas las instituciones a su alcance para intentar romper España, sabedores de que, en pocos años, tendrán una legión de nuevos votantes surgidos de las escuelas en las que la prioridad es la formación del espíritu independentista y no valores pedagógicos. 

Como catalán, como amante de la Cataluña abierta y plural en la que he nacido y crecido, admirador como soy de nuestra historia, lengua y cultura, apelo al sentido común y al trabajo conjunto de todos los españoles para reforzar una España democrática que ha sabido construir uno de los sistemas más descentralizados del mundo y entender y reconocer como propia la pluralidad cultural de un país tan complejo como el nuestro. Hoy, España tiene la oportunidad de convertirse en un referente para esta Unión Europea tan dubitativa porque somos ejemplo de una verdadera unión en la diversidad, de generosidad para con todos sus pareceres y para todas sus cosmovisiones y particularismos. Todos los españoles debemos reconocer a España como lo que es: un gran país proyectado hacia el mundo, una democracia cuya mejora no tiene límite, una sociedad abierta e inclusiva donde todos nos sentimos cómodos y donde nuestros hijos tengan un futuro mejor. 

Es necesario recuperar el relato de la ilusión y mostrar la España real a todos aquellos catalanes que han creído, de buena fe, en el canto de sirenas independentista, para evitar que la ceguera trunque la recuperación económica y social de nuestro país. 

Las instituciones del Estado en su conjunto tienen que entender la verdadera dimensión del desafío secesionista. No debemos caer en el cortoplacismo creyendo que esto se ha acabado. Todo lo contrario. El independentismo ha penetrado en la mente de muchos catalanes a través de una campaña de ingeniería social impropia de las democracias y, por tanto, la única manera de corregir esta situación es mediante un correcto diagnóstico de la misma. Hay que movilizar a esa mayoría social no independentista existente en Cataluña y poner en marcha un plan que contrarreste toda la marea de propaganda con la que el secesionismo pretende conseguir una mayoría social sumisa a sus sueños decimonónicos. Hemos de sacudirnos el régimen totalitario que impone su voluntad a la mayoría de los catalanes y que está fraguando una sublevación del orden legal. Literariamente hablando, es un esperpento. Pero de consecuencias reales y de difícil previsión. 

Como decía al inicio de este artículo, estamos ante una gran oportunidad. Nuestro Gobierno ha hecho las cosas razonablemente bien; la ciudadanía así lo ha reconocido en las urnas: hemos salido de la recesión y estamos ya situados en el camino de la recuperación económica. Es, pues, el momento de centrarnos en la puesta en marcha de un plan que nos permita dejar atrás definitivamente el desafío independentista en Cataluña. Un plan en el que la inteligencia, lo emocional y lo simbólico vayan de la mano de la razón que nos acompaña. Sin cantos de sirenas y sin peix al cove. 

No hay que tener ni miedo ni complejos. Tenemos la ley, la democracia y la razón. Estamos en el lado correcto de la historia, pero para superar al independentismo no podemos ni debemos menospreciar el problema que supone este desafío para el conjunto de los españoles y, especialmente, para la mayoría de catalanes que somos contrarios tanto a la ruptura como a los riesgos a los que nos empuja el populismo independentista. 

sábado, 27 de agosto de 2016

España es una comunidad de gente que ha corrido la misma aventura durante muchos siglos. Demostramos que lo mejor sale de unir lo diverso en un gran propósito

España es una comunidad de gente que ha corrido la misma aventura durante muchos siglos. Demostramos que lo mejor sale de unir lo diverso en un gran propósito. Nuestra aventura juntos, con los errores de toda obra humana, cambió el mundo para bien. Cuando en el siglo XVIII perdimos la confianza en nuestra palabra y las ganas de decírsela al mundo empezamos a pelearnos entre nosotros, empujados por las nacientes ideologías inventadas, como decía D’Ors, por aburridos “segundones envidiosos del heredero”.
El nacionalismo, una ideología de resentimiento, fue responsable de las 2 guerras que devastaron Europa atizó los enfrentamientos españoles. No arraigó el nacionalismo en España, salvo en las regiones que más tiempo lucharon contra las ideologías modernas, donde algunos ideólogos lo utilizaron como herramienta para canalizar sus complejos y comprender los cambios de la Modernidad. Tuvieron éxito, y hoy la política española todavía está encerrada en los conceptos urdidos por el nacionalismo para conseguir sus objetivos
No hay un “problema catalán”, sino un “problema nacionalista”. La discusión no es entre “centralismo” y “descentralización”, sino asignar las competencias de las administraciones según su capacidad racional para cumplirlas mejor, según elprincipio de subsidiariedad. No hay un problema con el catalán, lengua española, ni con el castellano, acogido desde siglos por los catalanes como lengua propia; hay un problema de derechos humanos y de libertad ciudadana. No hay “España” y “Cataluña”, sino Cataluña y resto de España. No hay “unionistas” porque no hay nada que unir, sino un pequeño grupo de catalanes ideologizados que utilizan el populismo surgido de la crisis económica, institucional y moral de 2008, para avanzar su agenda ideológica. No hay que “encajar Cataluña”; hay que superar el nacionalismo en el Estado de Derecho. España no es Madrid, ni Cataluña es Barcelona.
Es importante que el nuevo gobierno español entienda lo que planteaba Valentí Almirall en el congreso catalanista de 1.880: “El catalanismo, para nosotros, significa ser muy españoles pero no castellanos, por cuanto estos solos no forman la nación. España es un conjunto de grandes regiones con condiciones distintas y su grandeza depende del desarrollo de la vida, del modo de ser y de las tendencias de cada una de ellas”.
Superar el nacionalismo debe ser la principal tarea del nuevo gobierno español; su acción no puede basarse exclusivamente en pactos fiscales ni en acciones judiciales; debe romper el terreno de juego conceptual del nacionalismo y destinar generosos recursos a explicar la bondad de la convivencia y de nuestra historia en común. Hay que finiquitar definitivamente el chantaje separatista a cambio de una inquietante estabilidad política en la villa y corte.
El nacionalismo sigue con su programa completo de invención nacional y reprogramación ciudadana, con más recursos que nunca. Se dispone a introducirnos en una fase golpista y de grave peligro de enfrentamiento civil. Ahora o nunca, sres. diputados”.

lunes, 9 de mayo de 2016

Pujol: El hundimiento (Editorial Actas)

Pujol: El hundimiento (Editorial Actas) es la crónica minuciosa del ocaso de la dinastía catalana creada por Jordi y Marta, un matrimonio que siempre ha sabido lo que le conviene. Durante décadas han alimentado con pasto ajeno la vaca del nacionalismo para ordeñarla en exclusiva y sin contemplaciones. El clan Pujol es la leche.
El libro que firma Xavier Horcajo, periodista y economista, encuentra en la ficción cinematográfica la compresión del lector. La película El Hundimiento, pero protagonizada por un Pujol refugiado en la casa de su portero, como el acabado Hitler en el búnker contando los minutos para decir hasta nunca.
El título podría haber sido Los SopranoEl PadrinoAndorra no es país para viejosHasta que llegó su horaEn el nombre del padreCamino de Perdición… Hay dónde elegir. Horcajo ha recuperado este repertorio para los capítulos del libro.
Los pasajes más jugosos son en los que se describe, a través de testigos directos, el papel de los servicios secretos y la UDEF en el asunto: filtraciones, venganzas, odios...
Cojan chinchetas y cuerdas de colores, y pónganse delante de un corcho. Es la mejor manera de asimilar el hundimiento del clan Pujol, un libro de confidencias y anécdotas. A continuación reproducimos algunas de ellas.
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"Los servicios de inteligencia españoles internos o externos, protegen los objetivos que se les encomiendan. En España es una infamia que se le sitúe tras una operación contra Pujol o cualquier otro político o expolítico español", afirma uno de los pioneros del CNI, "la empresa de antenas de la Cuesta de las Perdices", como irónicamente lo llama sus desde tractores. Otra cosas que contra los Pujol se hayan movido las cloacas del Estado, funcionarios que, por ganar dinero o por odio personal al separatismo te quienes fueron antes nacionalistas moderados, hayan desempolvado viejos dossieres y reflujos de las andanzas de CiU y de Jordi Pujol.
En efecto el independentismo de Convergència activó las cloacas del Estado. Los servicios contaron con una orden respaldada con dinero de los fondos reservados para ganarse confidentes, y primer "trabajo" fue el informe de la UDEF cuando comandaba la Unidad el comisario José Luis Oliveras. Ese dinero llegó a los primeros confidentes: Javier de la Rosa y Victoria Álvarez. "Fueron cantidades importantes", afirman fuentes de la Unidad.
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El borrador de la UDEF hizo trabajar a muchos. Fue una labor sometida a protocolo policial, que contó con financiación "especial" y que se paró por arriba, lo que produjo enorme desazón entre los policías implicados. Se sorprendía de que lo obtenido -que era muy jugoso- no tomara el camino del juzgado. Pasaba el tiempo y crecía la sospecha de que se había negociado con los de CiU. Las explicaciones del Ministro del Interior, Jorge Fernández Díaz, produjeron un enorme "cabreo" en la UDEF. Tanto que, puestos a destruir su trabajo, decidieron reventar el asunto y lo filtraron.
Pedro J Ramírez director del mundo era consciente de que se trataba de una información de altísimo riesgo, pero no dudo. Eduardo inda y Esteban Urreiztieta lo llevaron a la portada de rotativo. Su cálculo fue algo imprudente, porque creían contar con el apoyo del Gobierno de Rajoy. No había dudas sobre la veracidad del "borrador", pero sí alguna sobre si los de Rajoy mantendrían su palabra.
Cuenta Horcajo que un antiguo consejero del Gobierno de Pujol, no desvela el nombre, fue a visitar honorable líder una tarde. Dio el paso porque sintió "lástima por el personaje" y sobre todo tras meditar los cómodos ingresos que había recibido durante años del régimen y cómo le ayudó "cuando se separó, necesitaba dinero y Pujol hizo que lo colocaran en las cuadras de Javier de la Rosa". Este es un fragmento de lo que allí se encuentra:
UBÚ CONFIESA
Fue una tarde fría de noviembre cuando atravesó el zaguán de la finca de la Ronda General Mitre. No había portero, sino un tipo de paisano con una bandolera, esas que ya nadie usa, eso y que le preguntaba si venía a ver a "President Pujol" le reveló lo obvio: se trataba de un policía autonómico de escolta. "Le han quitado la paga, el despacho, el título… No son tan severos como pretenden", pensó el "exconceller". El Mozo de Escuadra le dirigió a la antigua vivienda del portero, en la planta baja del edificio. Entró en la estancia de dos piezas, lo típico de un edificio de los años cincuenta, y sentado en una pequeña mesa estaba un Pujol desaliñado, con un jersey de lana, que bajo la luz de un flexo garabateaba cuartillas y libretas con notas y notas.
Cuenta Jordi Pujol: "me refugio aquí porque me da la sensación de salir de casa. Es como ir al despacho, ¿me entiendes?
Y llegó el momento de la confesión.
"Es duro Pero es lo que nos toca vivir". En ese mismo zulo convertido en celda de la vergüenza es donde destiló Pujol las poéticas definiciones de su propio legado, del que dice que "pese a los errores, sus huellas no sean borradas por un viento impetuoso y hostil". Es decir corromperse engañar defraudar durante más de 30 años son un viento hostil".
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Solo comparable al esquinazo que el alcalde de Barcelona, Xavier Trias, dio a su gran mentor Jordi Pujol (padre);  es el que Carles Villarubí dio el pasado domingo a Jordi Pujol Ferrusola, el primogénito, el de la amante con dinero en paraísos imputado porPablo Ruz. Vilarrubi “carne da minha carne” hizo de “Bellido Dolfos”, en el palco del Barça.


Ocurrió en el palco blaugrana a las 20,45 horas del pasado domingo 11 de enero. Jugaban el F.C. Barcelona y el Atlético de Madrid. Lo primero y más sorprendente es que Pujol Ferrusola fuera invitado por la directiva de Enrique Cerezo, el presidente del Atléti al palco del Barça. Hay quien dice que la lista de VIP’s del Atlético en la Ciudad Condal es más corta que la de no corruptos en CiU. Jordi Pujol Ferrusola no llegó con gafas de sol, como a la Audiencia Nacional, sino –como le es propio- crecidito para que vean que no me recluyo con alguna amante en nido de millonario. Fue al “Estadi” con suMercedes McLaren, ese al que se le abren las puertas hacia arriba. Y entró en el “sancta santorum” blaugrana pisando fuerte. En plan: “Aquí estoy porque he llegado”. Se oyeron murmullos y hubo discretos codazo, incluso algún “Quina jeta” Saludó a sus anfitriones y echó un vistazo. Allí estaban  la Junta de Bartomeu casi en pleno, era día grande buscaba referencia para “pegar la hebra”.
De pronto se fijó en Carles Vilarrubí, un incombustible al que su padre colocó bajó el ala de Javier de la Rosa [el español con más condenas  de la historia económica de este país] en Tibigardens y que había sido chófer de Papá en la campaña electoral que le llevó al poder en Cataluña. También le hicieron director del Juego como “comisario” para contentar al poderoso Arturo Suqué, el de los Casinos (que financiaba a CDC) y a los hermanos Lao, los de Cirsa. Incluso le confiaron –vía Lluís  Prenafeta ()recientemente condenado por corrupción)- ser el primer director de la Corporació Catalana de Radio y Televisió (TV3 y Catalunya Ràdio). Enfin un “pata negra” de los que “nos lo debe todo” según su punto de vista. Pujol hijo hizo el gesto y Villarubí le hizo uno de los peores “turn your back” que se puedan imaginar. Lo vieron  bastantes “socis”.
Pujol hijo y Vilarrubi formaban parte han sido vecinos e inseparables en la urbanización “Les Espiraltes”,  de Bolvir de la Cerdanya  (Pirineos catalanes), desde los tiempos en los que fue “chico-catalán” de Manuel Prado y Colón de Carvajal en Trébol (otro condenado). Habran llegado a la conclusión ya de que el señor Vilarrubí vivió en el filo de la navaja algunos años. Pero eso es anterior al momento central de su vida, que es cuando conoce -jugando al golf en El Prat- a Sol Daurella, la heredera de Cobega y una de las grandes fortunas de la empresa familiar. Villarrubí también tuvo con Pujol relaciones dinerarias, ya que el hijo del político financio alguna de sus actividades al marido de la multimillonaria. Por cierto Vilarrubí y Pujol junior comparten también relación matrimonial interrupta, que hace que hasta en sus círculos íntimos muchos contesten a la pregunta ¿Pero están juntos?;: “Chico hoy no lo sé”.  La traición -decía Maquiavelo- es el único acto de los hombres que no se justifica.

El pillado entre ambas aguas es Enrique Cerezo que invitó a Jordi Pujol precisamente por ser amigo de su íntimo Villarubí, que organiza estupendas cenas en su “nido” palais de la Bonanova, en los que el presidente del Atlético se relaciona con la jet catalana, acompañado de su hijo, sufridor del Alétic que se marcha de Barcelona (donde siempre acude) antes de que empiece el partido. Se pilla el Ave se pone música y no se informa del resultado del partido  –a menudo malo, para los colchoneros (como este domingo)- hasta que llega a Madrid.