sábado, 17 de mayo de 2014

Artur “No-se-qué”, es el problema XAVIER HORCAJO

Artur “No-se-qué”, es el problema

El Presidente “No-se-qué” ofende hasta cuando se esfuerza en no hacerlo. ¡Es un crack! ¡No he visto político más torpe!
El Muy Honorable Presidente de la Generalitat, Artur Mas, es el político más torpe de su generación, y puede que de dos o tres más. Este jueves se despachó en una cadena de radio protegida por el Gobierno del PP pero con pasado sociata, “No me siento catalán, no me siento otra cosa. Fíjese que no digo “No me siento “no-sé qué””. Torpe y cobarde, diría yo porque utiliza ese “no-se-qué” por no decir lisa y llanamente lo que ya todos sabemos un sincero “no me siento español”, cosa que por cierto, ya no es una sorpresa para nada.
Ese “temple” es el que hace que el votante catalán más radiado con la ideología de la ruptura con España, prefiera a Esquerra, por su claridad que a CiU con su “la puntita nada más”. El Presidente “No-se-qué” ofende hasta cuando se esfuerza en no hacerlo. ¡Es un crack! ¡No he visto político más torpe! Pero eso viene de antiguo. Recuerdan cuando se pasó por el forro el mandamiento uno de la vida política “Nunca digas de esta agua, no beberé”. Él se fue a un Notario para que levantara acta de su juramento al más puro estilo Tara: “Nunca más haré nada con el PP”. Luego gobernó con el apoyo del PP de  Alicia Sánchez-Camacho, y se comió el juramento con mojo y papas arrugas.
Artur “No-sé-qué” preside un gobierno de ineficacia máxima. Por ejemplo, un primo lleva tres años esperando una operación de cadera, eso no pasa en el resto de España. Eso sí, Presidente “No-sé-qué” mantiene 18.000  suscripciones a los principales periódicos catalanes; cinco emisoras de radio públicas (y otras tantas subvencionadas) y media docena de canales de televisión que pagan todos los ciudadanos pero que sólo atienden las posiciones políticas de la mitad. Esa mitad reconocida por una reciente encuesta de La Vanguardia que, a pesar de todo, incluso de la promesa de que “la independencia mejoraría la salud y longevidad de los catalanes” (sic), sigue considerándose español/a y no quiere la independencia.
Más pide diálogo con la boca pequeña y después de que Sánchez Llibre y Duran lleven semanas de contactos permanentes con los chicos de Soraya Sáenz de Santamaría, para apañar la situación generada por “el Proceso” con ungüento amarillo… ya me entienden.
Lo que quiere  Artur “No-sé-qué”  es que le dejen hacer un referéndum tras comprobar que él no puede hacerlo de forma legal. “Artur “No-sé-qué” lo que dice es “esto son lentejas”. Sigue con que los catalanes deben poder votar… y no se refiere a las próximas autonómicas. Esas si las puede convocar cuando desee. Entonces ¿por qué no lo hace? ¡Ah!, se me olvidaba que es un cobarde y teme a unos resultados  que pronosticar que CiU va desbocada a la irrelevancia. Los últimos sondeos dice que a los 12 diputados menos de las últimas catalanas, ahora perdería otros trece.

Menos mal que los poderosos empresarios catalanes; buena parte de la “sociedad civil” –que acaba de abandonar el cabestrismo recientemente- empiezan a detectar que Artur Mas es el problema. Ahora son muchos, incluso los viejos aliados de Unió, socios de federación, los que piensan que “si no eres parte de la solución, eres parte del problema”.
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JOSÉ LUIS REQUERO 'El juez que piense que Cataluña no es España debe pedir la excedencia

JOSÉ LUIS REQUERO

'El juez que piense que Cataluña no es España debe pedir la excedencia'

Rosalina Moreno
El jurista señala a GACETA.ES que "España debería estar orgullosa de la judicatura que tiene".
El pasado 24 de abril el Pleno del Consejo General del Poder Judicial nombró a José Luis Requero nuevo magistrado de la Sala Tercera (de lo Contencioso Administrativo) del Tribunal Supremo. 
Nacido en 1959, Requero ingresó en la carrera judicial en 1983, siendo sus primeros destinos los juzgados de Cieza (Murcia), Santa Coloma de Gramanet (Barcelona) y Piedrahita (Ávila).
Fue miembro de la Sala de Gobierno de la Audiencia Nacional entre 1994 y 2001 y vocal del Consejo General del Poder Judicial entre noviembre de 2001 y septiembre de 2008. 
-¿Cómo acoge la polémica generada por su reciente elección como magistrado de la Sala Tercera del Tribunal Supremo por aquellos que le tachan de ultraconservador, ensañándose con que usted es miembro del Opus Dei y contrario al matrimonio homosexual?
-Con bastante indiferencia. Llueve sobre mojado. Hay gente que no es capaz de evolucionar más allá de los adjetivos calificativos o descalificativos, según su criterio. Por otra parte, también hay que decir que ha sido una reacción minoritaria, amplificada por un gran altavoz mediático.
-¿Y cómo afronta este nombramiento?
-Con ilusión y con ganas de hacer un trabajo bien hecho.
-El Consejo de Europa ha pedido a España que refuerce la independencia de los jueces. ¿Qué le diría a quienes afirman que el sistema judicial está corrupto?
-Sería injusto introducir alguna sombra de duda de que aquí hay corrupción que, en definitiva, sería delito. La Justicia podrá tener sus carencias, déficit de eficacia, pero yo, que llevo 31 años en la carrera judicial, puedo garantizar que la calidad moral de los jueces es muy elevada. La inmensa mayoría son gente decente, trabajadora y discreta. Hay que tener en cuenta que aquí los jueces no repartimos comisiones ni adjudicamos contratos ni manejamos siquiera un presupuesto ni concedemos subvenciones ni nada por el estilo. España  debería estar orgullosa de la judicatura que tiene porque si uno la compara con otros ámbitos de poder hay un nivel de probidad que tiene sombra.
-¿Se debe reforzar la independencia de los jueces?
-Cuanto más garantías se den a la independencia mejor. Más que garantía individual del juez a la hora de dictar sentencia, que la hay, habría que garantizar una garantía de carácter institucional. Habría que volver a que los propios jueces sean quienes elijan a los magistrados que componen el Consejo General del Poder Judicial y que haya autonomía presupuestaria. A partir de ahí es donde empezaría a introducir medidas de eficacia realmente reales de independencia. Repito, institucional, no independencia personal.
-También hay quienes dicen que “los casos de los ricos terminan en causas civiles y los de la sociedad en lo penal”...
-Más bien es todo lo contrario. No se puede aplicar a todo el mundo el mismo rasero y el mismo criterio porque cada caso tiene sus peculiaridades. Esto son imputaciones muy genéricas y muy injustas que parten, desgraciadamente, en la mayoría de los casos, de una ignorancia bastante considerable de cómo funciona la Justicia.
-¿La Justicia debería haber actuado frente a Artur Mas y sus provocaciones?-No digo que no, pero también considero que ya está bien de encomendar a los jueces el trabajo sucio de tener que enderezar actuaciones políticas muy criticables. El tema catalán tiene otras soluciones antes de llegar a la intervención de los tribunales penales. Que haya que llegar a la actuación penal, yo no digo que no, pero antes hay que quemar muchas etapas, pero, insisto, los jueces no estamos para suplir las omisiones del poder político. Fundamentalmente, esto es un tema de iniciativa y de juego político y en casos extremos, de intervención judicial.
-¿Qué le parece que haya jueces catalanes preparando una Constitución para una Cataluña independiente?
-Respeto la libertad de opinión de cada uno. No obstante, me parece un contrasentido que alguien que ha jurado o prometido cumplir y hacer cumplir  la Constitución trabaje en iniciativas radicalmente inconstitucionales. Si  ese juez está convencido de que Cataluña no es España lo coherente es que pida la excedencia o renuncie a pertenecer al poder judicial español. Espero, eso sí, que lo que implica esa promesa o juramento se mantenga en el ejercicio de las funciones.
-Por cierto, ¿qué opina de la trayectoria de Elpidio José Silva? Ahora ha formado un partido político y concurre a las europeas…
-Está en su pleno derecho. Siempre he dicho que su manera de actuar y de comportarse como juez que no me parecía muy ortodoxa. Como imputado en un proceso penal tiene todo el derecho a defenderse, pero estando en activo ha hecho cosas que no acabo de comprender. Lo que está haciendo ahora en el juicio lo dejo a su entera responsabilidad. Espero que se aclare todo y se haga justicia.
-¿Y qué balance hace de la etapa de Gallardón en el ministerio de Justicia?
-Me parece precipitado hacer un balance ahora cuando hay muchas iniciativas en trámite. Lo mejor es esperar al final del mandato. Quien conoce la Justicia sabe perfectamente que los procesos políticos no se liquidan de la noche a la mañana, sino que son más lentos, tienen un proceso de gestación y de generación. La Justicia funciona a base de leyes y sacar una ley adelante es muy complicado.
-¿Cómo ve la reforma de la Ley del aborto?
-
Si alguien me llama radical lo acepto, pero ante una vida humana que se destruye no puedo andarme con medias tintas. Un día de retraso de una reforma eficaz significa centenares de seres humanos muertos.
-¿Qué piensa de que la gran reforma del proceso penal, una de las medidas estrella de Gallardón, corra el riesgo, una legislatura más, de no tocarse?-Es una reforma que requiere de mucha reflexión, mucha inversión y hacerlo con mucha pausa porque es un cambio radical.
-¿Cómo acogió la excarcelación de etarras y violadores tras la derogación de la doctrina Parot?
-Como una circunstancia inevitable consecuencia, en buena medida, de la dejación durante años por parte del legislador.
-El próximo etarra liberado con trampa es Gogorza Otegui. El preso simula suicidios absurdos para salir de la cárcel…
-No lo sé… Una cosa es cómo se cuenta en los medios de comunicación y otra es la realidad. Juzgar las actuaciones judiciales con el rasero con el que se juzga la decisión de un ministro tras una rueda de prensa o en un mitin es muy negativo para el funcionamiento y para la buena formación de la opinión pública. Es como si yo hablase en tertulias  u opinase sobre cómo se ha hecho una operación de trasplante de riñón. La actuación de los jueces está presidida por una actuación de carácter jurídico, que es una actuación técnica y se valora con gran ignorancia y frivolidad. Así pasa lo que pasa.
-Cambiando de tercio, este viernes conocimos un nuevo giro en la estrategia de defensa de Iñaki Urdangarín. Si se habían planteado un pacto con la Fiscalía por el que asumirían un elevado pago a cambio de eludir la pena de prisión, ahora el abogado del Duque de Palma asegura que lo que toca es “seguir el proceso” y que sólo pactará tras la instrucción.
-Sobre una causa abierta y, además,  con la complejidad de la misma, honradamente, no puedo opinar. Sería una irresponsabilidad por mi parte.
-Por último, ¿qué le parece el vaciado de narcotraficantes de las cárceles? Ya son 36 los narcotraficantes extranjeros que han tenido que ser excarcelados tras la reforma de la justicia universal.-Respeto la decisión de la Audiencia Nacional y creo que se va a recurrir ante el Tribunal Supremo. He leído la ley tras su última reforma y, personalmente, no veo la contradicción que ven algunos. Puede que haya mala técnica legislativa, lo que es imperdonable,  pero creo que adecuadamente interpretada la norma se deduce la voluntad del legislador: que España es competente para  investigar y juzgar los delitos de narcotráfico cuando se descubran los autores en el espacio marítimo. Y fuera de ese supuesto especial por razón del modo y lugar, concreta que España será competente cuando un delito de narcotráfico sea cometido  por españoles.

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1000 Cosas que Aprendes en Madrid

57 COSAS QUE SÓLO ENTENDERÁS SI ERES DE MADRID

Dice el cliché que todo el mundo puede llegar a ser un auténtico madrileño, sin importar cuál sea su procedencia original. Si Agustín Lara, que además de ser mexicano, no había pisado Lavapiés en su vida cuando compuso su famoso chotis, tú también puedes hacerte dueño de esta lista de principios que vienen a demostrar algo que ya sabías: Madrid es la mejor ciudad del mundo.
IDIOSINCRASIA MADRILEÑA BÁSICA: USOS Y COSTUMBRES
1) El agua de Madrid es la que mejor sabe del mundo y lo defenderás hasta las últimas consecuencias, incluso en los manantiales de Solán de Cabras, de Vichy Catalán o en las mismísimas fuentes del río Jordán.
2) En ningún otro rincón de España se tiran las cañas mejor que aquí. Faltaría más.
Las mejores cañas de España
Las mejores cañas de España
Corbis
3) Gatos: las probabilidades de encontrar a alguien con los cuatro abuelos madrileños es la misma que de conseguir unos Juegos Olímpicos.
4) ¿Pero qué acento? En Madrid no tenemos ningún acento.
5) Por mucho que intentes evitarlo, de vez en cuando se te escapa un "Ej que...". 
6) Y también términos de dudosa procedencia como mazocanteokelytekycero comamadriletistronco y centroco. También eres capaz de hilvanar un número indefinido de frases que empiezan por "es un poco como" y luego no añadir jamás un nombre, un adjetivo o un predicado con sentido.
7) Pero no escribirías Madriz ni aunque te estuvieran apuntando con una pistola.
8) Presumes de que el cielo de Madrid es más bonito del mundo, aunque sabes que es un mérito difícilmente cuantificable.
¿El cielo más bonito del mundo?
¿El cielo más bonito del mundo?
Corbis
9) Para ti el Bershka de Gran Vía siempre será el Madrid Rock.
10) No tienes muy claro que Madrid tenga un himno, pero lo tiene.
11) Sin embargo, te desgañitas cantando Aquí no hay playa cada vez que suena en un bar.
12) Sabes que el colegio al que fuiste es lo que verdaderamente marca tu casta.
13) Nunca has visto las campanadas en la Puerta del Sol.
14) Pero nunca te pierdes las pre uvas del 30 de diciembre.
15) En algún momento de tu infancia tuviste la desgracia de que te vistieran de chulapo/a.

MONUMENTOS
16) Vives a media hora del Museo del Prado, pero no lo has visitado desde que estabas en el colegio.
17) En las discusiones sobre estética catedralicia con tus amigos castellanos, no te queda más remedio que quedarte calladito.
18) Pero ésta te parece la imagen más bonita del mundo:
Callao y Madrid
Callao y Madrid
Corbis
FAUNA URBANA
19) Conoces perfectamente a estas dos personas.
Los hermanos Alcázar
Los hermanos Alcázar
Álvaro Serrano (Flickr: wowned, licencia CC)
20) Y vives con el miedo al día en que ellas mueran.
21) Lloraste la muerte de 'El Sheriff' de La Vía Láctea como la de tu propio abuelo.
22) Cada vez que pasas por la Puerta del Sol, temes que Hello Kitty y Bob Esponja resuciten viejas rencillas y lleguen a las manos.
23) Reconoces a los turistas porque son los únicos que quedan en el Kilómetro 0.
Sólo los turistas quedan en el Kilómetro 0
Sólo los turistas quedan en el Kilómetro 0
Corbis
SHOPPING
24) "No compre aquí, vendemos muy caro" te parece el mejor / peor eslógan comercial de todos los tiempos.
25) Sabes moverte por la calle Preciados driblando a los 'Compro Oro' como si fueras Messi.
26) El infierno en tierra existe y es el triángulo formado por Callao / Sol / Ópera en Navidad.
27) Nunca estarás suficientemente agradecido a tus padres por haberte llevado cada año a Cortilandia.
28) Pelucas rosas en la Plaza Mayor en Navidad. Pasarán los años y seguirás preguntándote por qué.
Pelucas: ¿por qué?
Pelucas: ¿por qué?
Corbis
GASTRONOMÍA
29) Nunca has comido ni gallinejas ni entresijos. Ni siquiera estás muy seguro de qué están hechos ni de dónde pedirlos. Una vez probaste los callos, pero eran de lata.
30) Lo mismo te pasa con los barquillos.
31) Y con el chocolate con churros de San Ginés.
32) Ir a la Plaza Mayor a comer un bocadillo de calamares te parece una excentricidad y, sin embargo, cuando viene a visitarte tu amiga de Tudela, es lo primero que haces.
33) Nunca supiste bien de dónde salió la cebolla caramelizada.
34) Has sobrevivido a tapas tan atroces como los huevos duros de El Boñar de León.
35) Te parece una ignominia que la gente se atreva a llamar "cocido" a un plato sin chorizo. 
36) "En Madrid se come el pescado más fresco de España".
37) En tu grupo de amigos tienen lugar discusiones bizantinas sobre si son mejores las croquetas del Melo's, las de Casa Labra o las de Casa Julio.
38) A pesar de la fritanga y el lumpen, lloraste la desaparición de La Pepita, El Corripio o el Mini Bar de la calle Hortaleza.
Viva Madrid
Viva Madrid
Corbis
MADRID LA NUIT
39) Has pasado la mitad de las horas de tu vida esperando a la salida del metro de Tribunal.
40) Y otras tantas en la cola del Wurlitzer.
41) "La Ofrenda, rock hasta las 6:00".
42) Al norte de Rascafría, nadie te entiende cuando pides un "mini" en lugar de un "katxi" (o cachi)
43) Has visto a los chinos de Gran Vía sacar latas de celvesa Mahou y tallarines de alcantarillas, papeleras, cajas de cartón y otros lugares insospechados.
44) Puedes recitar de carrerilla al menos cinco nombres distintos que ha tenido el Nasti a lo largo de su historia.
45) Llevas un lustro quejándote de que la noche madrileña está fatal, pero indefectiblementete las sigues apañando para llegar a tu casa a las 7 de la mañana cada fin de semana.
46) La resaca se vive mejor en compañía. Y, a ser posible, con una sesión de Rastro y unas cañas en La Latina.
Resacas en La Latina
Resacas en La Latina
Gtresonline
TRANSPORTE
47) Si naciste en los 80 (o antes) llegaste a conocer estos vagones de metro. Todavía no lo sabes, pero perdiste un 10 por ciento de audición viajando en su interior.
48) Sabes cómo moverte para evitar las cuestas de más de 30 grados de inclinación.
49) Miras a los valientes que se atreven a ir en bici con una mezcla de admiración, envidia y displicencia.
50) Lo que verdaderamente te distingue de tus amigos de fuera de Madrid es que sabes llegar en autobús a todas partes.
51) Hasta que llegó la crisis, te jactabas de tener uno de los mejores metros del mundo.
52) Moverse en el metro de Tokio es un lío que no veas. Y aún así, no hay nada peor en el mundo que el transbordo de Diego de León.
El metro en tiempos revueltos
El metro en tiempos revueltos
MSD
MADRILEÑOS POR EL MUNDO
53) Cuando viajas al extranjero dices "pues en España..." cuando en realidad te refieres a "en Madrid".
54) Cuando viajas a la playa, llamas "tierra" a la arena.
55) Y hablas de La Pedriza como si fuera Yellowstone.
56) Tienes más que asumida la superioridad estética de Barcelona, pero cada vez que viajas al extranjero, te quedas afónico intentando explicar a quien te quiera escuchar que "Barcelona is more beautiful but Madrid is funnier" y que es una ciudad "en la que todo el mundo es bienvenido".
57) Porque en Madrid todo el mundo es bienvenido, tu amigo de Teruel conoce la ciudad mejor que tú.

viernes, 25 de abril de 2014

Javier Barraycoa Emerge la Cataluña silenciada

UNA POLÍTICA

Emerge la Cataluña silenciada

JAVIER OLIVARES

EL VOLUNTARISMO acaba, tarde o temprano, chocando con la realidad. Y el nacionalismo es puro voluntarismo que navega hacia la nada. Ello no sería peligroso si no arrastrara tras de sí a una sociedad entera. Un ejemplo: tras el no del Parlamento español para transferir a la autonomía catalana la competencia sobre referendos, el Govern se ha empeñado en hacernos creer que Europa dejaría entrar a una Cataluña independiente, saltándose todo protocolo y normativa. Ya el 1 de marzo de 2004, Romano Prodi, afirmaba que «cuando una parte del territorio de un Estado miembro deja de formar parte de ese Estado, (...) los tratados dejarán de aplicarse a este Estado. (...) Los tratados ya no serán de aplicación en su territorio».
Para los oídos sordos, el 12 de noviembre de 2012, el presidente de la Comisión Europea, José Manuel Durao Barroso, respondió oficialmente y por escrito a los eurodiputados españoles Izaskun Bilbao (PNV), Ramon Tremosa (CiU), Salvador Sedó (CiU) y Raül Romeva (ICV), sobre una posible secesión: «Ciertas hipótesis, como la separación de una parte de un Estado miembro o la creación de un nuevo Estado, no tendrían carácter neutro (...). La Comisión recuerda que este proceso debe ajustarse plenamente a las normas y procedimientos previstos en los tratados de la UE». Esta es la Cataluña del voluntarismo y de la ensoñación, la que niega toda evidencia ante las catastróficas consecuencias de una hipotética independencia.
Mientras que la casta nacionalista creaba ante el resto de España un imaginario de un pueblo sin encaje en la patria común, otra Cataluña ha permanecido demasiados años silenciada. Acallada por el caudaloso derroche de subvenciones a las casas regionales, a las asociaciones culturales, a las editoriales, a la prensa... adormecida por una hipertrófica televisión autonómica y un sistema educativo cuyo drama ya no es la inmersión lingüística, sino la doctrinal. Actualmente, en la escuela pública, un 70% de profesores reconoce votar a ERC; una Cataluña entumecida por un asfixiante ambiente creado artificialmente que acompleja y silencia las bocas y las conciencias.
Pero la cuerda ya se ha estirado demasiado. Las mentiras han dejado de ser dogmas indiscutibles: éxito del sistema educativo, la mejor gestión sanitaria, la región más rica de España... El oasis está emponzoñado y su hedor es insoportable. Una sociedad cansada de su casta política empieza a alzar su voz. Por primera vez en la historia reciente de la democracia asoma una verdadera Societat Civil Catalana. Es una asociación transversal, compuesta por catalanes de derechas e izquierdas, apolíticos y asociacionistas, catalano y castellanohablantes, de toda condición social y profesión. Sociológicamente el fenómeno es sorprendente pero era inevitable.
Las razones de este despertar son muchas, desde las económicas a las morales, pasando por las históricas y afectivas. Intentemos sintetizarlas. Respecto a las cuestiones económicas, la Cataluña independiente, por mucho que se empeñen en engañarnos, saldría del euro. El Estado español le adjudicaría un 25% de los 987.000 millones de deuda pública. La cantidad, insoportable, no sería reconocida por el Govern independiente. Buena parte de esa deuda se debe a naciones tan poderosas como Alemania, que no estarían dispuestas a aceptar esta negativa. Cataluña debería reinventar la peseta, sin ningún respaldo de riqueza real. Las fronteras arancelarias con España harían caer de golpe el 20% del PIB catalán, como prueban múltiples y serios estudios. Todo ello teniendo en cuenta una separación pacífica, pero no queremos ni pensar en el escenario más real: ruptura y resentimiento que llevaría a congelar las compras a Cataluña.
Por otro lado, millones de catalanes se seguirían sintiendo españoles y no renegarían de su nacionalidad española (DNI y pasaporte). Algunos iluminados del separatismo ya hablan de aceptar una doble nacionalidad. Al menos son conscientes de que sería muy difícil gobernar una nación en la que más de la mitad de la población se sintiese violentada en su identidad cultural y política. La UE nunca permitiría que la nueva Cataluña arrebatara la ciudadanía española a ciudadanos europeos. Igualmente ocurriría con la lengua materna, pero esta vez, en lugar de una sumisa obediencia a la inmersión lingüística, el castellano se convertiría en una lengua de resistencia y desobediencia civil.
La Sociedad Civil Catalana emerge porque no quiere vivir este escenario que hemos descrito, al que se llegaría con argumentaciones histórico políticas sin fundamento real. El nacionalismo, víctima del romanticismo historicista, nunca ha digerido la historia de Cataluña. El resentimiento y el odio pretenden suplir argumentos y diálogo. Es verdad que la historia nos ha demostrado la fiereza de los catalanes en la defensa de sus convicciones, pero también un enorme sentido práctico. La burguesía no dudó un solo momento en relegar el catalán por ganar dinero en América; o los carlistas no dudaron en arruinarse por defender sus ideales; a los botiguers y empresarios no les importó que andaluces y pobladores de otras partes de España arribaran en el siglo XX para ayudarles a enriquecerse.
Esa es la Cataluña que muchos conocimos: abierta, plural, desde la más integrista a la más progresista, catalanista y con amplios sectores sociológicamente franquistas, capaz de organizar en la clandestinidad a Comisiones Obreras y en público un impresionante Congreso Eucarístico. La Cataluña carlista y la republicana, la de las mejores letras en castellano y en la que resplandecieron los literatos que escribían en catalán; la Cataluña en cuya capital, Barcelona, convivían en los barrios humildes inmigrantes de Ripoll o de Trujillo. La Barcelona en la que por su puerto entraban las novedades, pero también se erigían la Sagrada Familia de Gaudí o el Templo del Tibidabo.
ESTA ES la Cataluña que el rodillo nacionalista quiere eliminar. El mal llamado «proceso de independencia» (mejor llamarle «regresión»), para colmo, está liderado por un visionario de baja estofa. El carisma está reñido con el diseño de imagen; y Artur Mas es sólo eso: una imagen. Un monigote que será quemado como tradicionalmente se hacía para la verbena de San Juan. En Uruguay a este monigote lo llaman El judas (por si alguno quiere extraer conclusiones). El actual presidente de la Generalitat es parte de un proceso que cree dirigir pero que está en manos de otros. Su destino es quemarse. Después vendría una alocada ERC que querría asumir la soberanía popular catalana. Pero ellos mismos caerían en una hoja de ruta diseñada por una enloquecida Asamblea Nacional de Cataluña, entre cuyos miembros destacados se hallan destacados ex miembros de Terra Lliure. La burguesía catalana abriría así las puertas a los viejos marxistas.
Por suerte, los catalanes tenemos buen olfato, y no sólo para los negocios; también para los totalitarismos. Aunque tarde, una parte de la sociedad civil catalana está dispuesta a discrepar del particular Leviatán que en su día montara Jordi Pujol. El nacionalismo se había preparado para lidiar al Estado español, pero no para mirarse cara a cara con aquellos catalanes que no comparten sus locuras secesionistas y sus imposiciones ideológicas. Queremos presentar ante España la Cataluña de siempre: solidaria, acogedora, plural, amante de sus tradiciones y unida afectivamente e históricamente al resto de pueblos hispanos. Una Cataluña que sabe que la independencia ni nos conviene ni la queremos; una Cataluña donde sus ciudadanos no quieren sentirse extranjeros en su propia tierra ni renegar de su identidad. Para eso ha nacido Societat Civil Catalana; no la mueve el odio a nada, sino el amor a la verdadera Cataluña.
Javier Barrycoa es profesor de la Universitat Abat Oliba. Sociólogo y autor de Cataluña hispana (Libros Libres) es socio de Societat Civil Catalana y cofundador de la Asociación Somatemps.

Joaquim Coll i Amargós

El historiador y miembro del consejo editorial de El Periódico,Joaquim Coll i Amargós, es hoy uno de los paladines del unionismo españolista en Catalunya. Antiguamente estuvo vinculado a ERC, pero de eso no se acuerda ni él mismo, porque hoy se ha convertido en la voz del socialismo rancio, verbalmente federalista y de izquierdas, que ya ni siquiera está dispuesto a permitir que los catalanes voten. 

Lo dejó muy claro en el acto de constitución de la entidad españolista Sociedad Civil Catalana, que integra a miembros destacados de la derecha españolista catalana, y que tuvo lugar en el Teatro Victoria, en el Paralelo de Barcelona.

Joaquim Coll es un hombre de talante malhumorado y verbo incendiario, a quien se insiste en presentar como intelectual aunque en verdad sólo sea un funcionario de la Diputación de Barcelona que ha escalado posiciones con la ayuda de los “amigos políticos”. 

Lo que dijo en el acto del Victoria es de juzgado de guardia e impropio de alguien que dice pensar. Que el principal objetivo de la nueva entidad sea proporcionar argumentos a los catalanes para que vean que el derecho a decidir y la independencia van en contra de sus intereses tiene un pase, pero afirmar que lo que se quiere es que la consulta “no sea necesaria, de la misma manera que sería estúpido tirarse por la ventana”, es a toda luces una majadería. Es decir, para este señor la propia consulta ya genera división y su trabajo consistirá en impedir esa fractura. Lo que nos faltaba: gente de izquierdas que junto a gente de derechas quiere ponerle una mordaza al pueblo.

En la platea del Teatro Victoria estaban sentados representantes de los partidos unionistas
 catalanes, entre ellos Sergio Santamaría, Àngels Esteller, José Antonio Coto, Andrea Levy y Juan Arza del PPC; el diputado del PSC en el Congreso Albert Soler y el también diputado y ex delegado del Gobierno en Catalunya Joan RangelMatías Alonso, Carina Mejías y Carmen de Rivera de C’s; Ramon de Veciana de UPyD; y Santiago Abascal de Vox. 

Se quiere repetir el esquema frentista vasco de antaño sin ningún disimulo. Pero si en el País Vasco la unidad nacionalista española fue un fracaso absoluto y propició el crecimiento de Bildu, ni les digo lo que creo que pasará en Catalunya, en especial porque el movimiento soberanista catalán es democrático y cívico por definición, sin ninguna relación con la violencia. La sociedad catalana vive un momento de tensión política y está divididade la misma manera que lo están todas las sociedades pluralistas, pero eso no significa que sea hoy una sociedad fracturada.

“No queremos hacer política --proclamó solemnemente el presidente provisional de la entidad, Josep Rosiñol, un periodista tan desconocido como en su día lo fue Carme Forcadell--. Nunca les diremos ni a los partidos ni a los gobiernos lo que tienen que hacer. Pero estaremos muy atentos para que nadie intente instrumentalizar la democracia o nuestras instituciones. No estamos reaccionando ante la imposición identitaria o los que tratan de romper España, sino que el nuestro es un proyecto de futuro”. 

No sé si puedo ser capaz de comprender cuál puede ser el proyecto de futuro compartido entre la gente de extrema derecha de Vox y los autoproclamados federalistas de izquierdas. Está claro que no lo soy. ¿Y ustedes, cómo lo ven? ¿No les parece, como a mi, que lo lógico es que sólo les una el nacionalismo español que confrontan con el soberanismo catalán, que es lo que también une a gentes de derechas y de izquierdas? 

Que nadie se lleve a engaño: el nacimiento de Sociedad Civil Catalana es un puro acto reflejo del unionismo para intentar incidir en el debate político que no está en sus manos. Ellos forman parte del bloque de poder español y recibirán el apoyo del Estado en su cruzada en contra de lo que hoy es, se mire como se mire, la mayoría parlamentaria en Catalunya. 

No sé si esta sociedad civil es mucha o poca. Lo que sé es que le tiene miedo a la posibilidad de que en las urnas se demostrase que, efectivamente, son lo bastante numerosos para llenar un teatro pero no los suficientes como para ganar limpiamente la batalla de las ideas. Ahí estaban para ayudarles algunos profesores de universidad, que de momento son los de siempre: Joaquim Molins López Rodó, Félix Ovejero; Maria Antònia Monés, Susana Beltrán, Javier Barraycoa, Ferran Brunet, Clemente Polo y Francesc de Carreras.

Debe ser esa alergia a la democracia lo que les lleva a recetar no se sabe que terapia de choque a los enfermos suicidas catalanes que desean poder decidir sin amenazas de ningún tipo. Que ayuden a poner urnas y papeletas sobre las mesas electorales el día 9 de Noviembre y así desencallaremos la cuestión como gente “civilizada”, que tiene su raíz, precisamente, en lo cívico o civil. Nadie tiene derecho a turbar la libertad de acción del hombre, dijo John Stuart Mill. 

Que todo el mundo se aplique el cuento y así no se tendrá que justificar que se cree una entidad política unionista española para evitar el suicidio de los pobres secesionistas catalanes. Lo que se creó en el Teatro Victoria fue una auténtica solidaridad patriótica española. En la Catalunya contemporánea nunca ha faltado este sector político. Antaño tuvo su líder, Alejandro Lerroux, el denominado Emperador del Paralelo, ahora se disputan ese liderazgo Alicia Sánchez Camacho y Albert Rivera. A los socialistas sólo se les reserva en esta obra el papel de figurantes.